El domingo a la noche, el Burrito fue asaltado en plena avenida Del Libertador a punta de pistola.
Domingo a la noche. Libertador y Guayra. Ariel Ortega maneja su BMW en compañía de un amigo. Está regresando a su casa, que queda a pocas cuadras de la citada esquina. De pronto, la inseguridad se hace presente y el ídolo, como cualquier mortal, es víctima de uno de los flagelos argentinos.
A punta de pistola, con una ametralladora y otras armas, al Burrito le cruzan dos autos. “Vamos a tu casa”, es lo primero que le reclaman los asaltantes. Según trascendió, eran entre 4 y 6 hombres. Ortega se niega y, rápidamente, entrega algunas pertenencias, entre ellas su auto 0 KM.
Ortega radicó la denuncia, pero su coche sigue sin aparecer. Y el susto no se lo quita nadie…