30 años campeón del mundo

Pasaron 30 años y el recuerdo es imborrable. El 14 de diciembre de 1986 un grupo de hombres le dieron a River la conquista más importante de su historia. Fue en el mediodía de un domingo en Japón (la madrugada en Argentina) cuando el equipo dirigido por Héctor “Bambino” Veira le ganó 1 a 0 al Steaua de Bucarest de Rumania y se consagró campeón del mundo por primera vez al obtener la Copa Intercontinental.

El gol fue convertido por el uruguayo Antonio Alzamendi, quien definió de cabeza luego de que su remate con el pie derecho diera en el palo, pegara en el cuerpo del arquero del rumano y la pelota se elevara. Previamente hubo una magnífica habilitación de Norberto Alonso, quien hizo rápido un tiro libre y agarró dormida a la defensa rival. Aquel partido significó la consagración del Beto, líder futbolístico de ese plantel que ganó todo y que quedó en la gloria Millonaria.

River llegó a Japón por haber conquistado un mes y medio antes la Copa Libertadores, la primera en su historia. Fue un año glorioso aquel 1986. Seguramente, el mejor de la historia de River. Por esas conquistas, que también incluyeron el campeonato local y también es muy recordado el 2-0 en la Bombonera, con los dos goles del Beto, uno con la famosa pelota naranja. Por su parte, Steaua Bucarest llegaba tras eliminar por penales al Barcelona.

En Japón, el 14 de diciembre de 1986, River culminó su gran obra y tocó el cielo con las manos. El 11 inicial de aquel partido fue: Pumpido; Gordillo, Gutiérrez, Ruggeri, Montenegro; Enrique, Gallego, Alfaro; Alonso; Alzamendi y Funes. Salud campeones del mundo.