Recuerdos que no vamos a olvidar

Hasta ahora, el único Superclásico que se jugó un 11 de diciembre fue en 1994. Con goles de Francescoli, Ortega y Gallardo, River goleó 3 a 0 a Boca en la Bombonera y se aseguró el Apertura 94.

Es domingo 11 de diciembre de 1994. Se va terminando un año complicado para los argentinos. En la retina de todos aún está el estremecimiento que provocó el atentado a la AMIA, cinco meses antes. Por otro lado, en el ambiente del fútbol todavía resuena la frase “me cortaron las piernas”, pronunciada por Diego Armando Maradona luego de que la FIFA lo excluyera del mundial de Estados Unidos por el doping positivo. Es un día de mucho calor aquel domingo, en las radios suena “Brillante sobre el mic”, un hit de Fito Páez, y River se prepara para visitar la Bombonera. Ir a la cancha del rival de toda la vida siempre es especial pero esta vez hay motivos que hacen que sea mucho más importante. El conjunto Millonario va puntero e invicto en el torneo Apertura y hay chances de que se consagre campeón. Para ello, necesita ganar y que San Lorenzo, su inmediato perseguidor, pierda con Lanús. El recuerdo del ’86, con los goles del Beto Alonso, la pelota naranja y la vuelta olímpica están latentes y sobrevuelan el predio de Brandsen 805. Además, sería una linda forma de vengar la eliminación de hace un par de meses en los cuartos de final de la Supercopa (Independiente fue campeón tras vencer en la final a Boca).. Del otro lado, Boca, dirigido por César Luis Menotti, viene de hacer un campeonato muy flojo pero quiere arruinarle la fiesta a su archirrival. Américo Rubén Gallego, uno de los estandartes del equipo del Flaco en la Selección campeona del mundo en 1978, es quien está en el banco visitante. El Tolo está al frente del barco Millonario desde que Daniel Passarella tomara el mando de la Selección argentina. Dirigirá el anteúltimo encuentro, dado que ya le había hecho la promesa a su amigo de integrarse al cuerpo técnico celeste y blanco. Y en el equipo está Enzo Francescoli. El uruguayo que a mediados de ese año volvió a Núñez para ser campeón. Pero también están dos jóvenes que junto a Enzo, conforman el trío de ataque: Ariel Ortega y Marcelo Gallardo.

A 22 años de aquella gran producción de River en la Bombonera, los recuerdos alofan. Un gol de cada uno de ellos (Francescoli, Ortega y Gallardo) selló la goleada por 3 a 0 ante Boca. Y en las dos bandejas superiores de la tribuna que da al Riachuelo, los hinchas armaron un festival rojo y blanco. En esos escalones también estaba el recuerdo de Angel Delgado y Walter Vallejos, asesinados por integrantes de la barrabrava de Boca el 30 de abril de ese año a la salida de la Bombonera, luego de un Superclásico que River ganó 2 a 0. Francescoli abrió la cuenta con un penal, tras la falta de Néstor Fabbri a un veloz Ortega, que le sacó una hectárea de ventaja al recio zaguero central en el mano a mano, luego de un pase magistral de Sergio Berti. El propio Burrito estiró la ventaja con una gran definición que incluyó pecho y derechazo. En apenas 24 minutos River ganaba 2-0 y antes de que finalice el primer tiempo, Boca se quedó con un hombre menos. Alberto Márcico le hizo un gesto a Ernesto Taibi de que tenía puesta la banda roja. El asistente se lo informó al árbitro del encuentro y Javier Castrilli lo expulsó. Por último, cuando promediaba el segundo tiempo, el actual entrenador de River tomó la pelota con personalidad para ejecutar un penal que clavó en el ángulo izquierdo del arquero boquense. River ganaba, goleaba y gustaba en la casa de su “enemigo”. Y el título estaba al alcance de la mano. No pudo concretarse esa tarde porque San Lorenzo igualó 2-2 con Lanús y tenía un partido menos. Lo jugó días después en Rosario ante Newell’s. Perdió y River fue campeón. Y al fin de semana siguiente sería campeón invicto tras el empate (1-1) contra Vélez en el Monumental .

En definitiva, aquel 11 de diciembre de 1994 quedó marcado en los libros de River. Fue la única vez que se jugó un Superclásico un 11 de diciembre en la historia. Hasta mañana, claro. Cuando Marcelo Gallardo, ahora comandando el equipo desde el banco de suplentes, intentará -junto a sus jugadores- volver a darle una gran alegría a los fanáticos de la banda roja.

Aquella tarde River formó con: Germán Burgos; Ricardo Altamirano, Roberto Ayala, Ernesto Corti, Guillermo Rivarola; Hernán Díaz, Leonardo Astrada, Sergio Berti; Marcelo Gallardo; Ariel Ortega y Enzo Francescoli. Ingresaron Gabriel Cedrés por Berti y Matías Almeyda por Francescoli.