Enfocados

Después de la derrota ante Independiente y de cara a los dos compromisos más importantes del año: El Superclásico y la final de la Copa Argentina, Hernán Castillo analiza el momento del equipo en su editorial.

Hoy ya es evidente: el River de Marcelo Gallardo no está para maratones. Sí para los 100 metros. En los mano a mano es casi siempre letal. En las carreras cortas tiene resto. En las largas no. Tanto que no ha podido hacer pie en los torneos locales hasta ahora y ya tiene 5 títulos internacionales que obviamente se definen de otra forma. ¿Por qué toda esta introducción? Porque el técnico lo sabe si yo lo sé, si vos que estás leyendo lo sabes, y entonces elige. Y elige apostar a lo que más rédito le da…

En este fin de año a River se le juntaron cuatro partidos fuertes en 15 días. Después de un semestre largo, Gimnasia, Independiente, Boca y Rosario Central con semifinal de Copa Argentina y final incluida. Y entonces “tirar” el torneo local, otra vez, parece lógico. Lamentable pero lógico. Puso todo con Gimnasia y pondrá todo con Boca y Central. Por eso puso suplentes con Independiente. Porque está enfocado en lo que se define ya, ahora. Y el Superclásico es un partido definitorio siempre; y la Copa Argentina define un torneo que River no tiene y además la clasificación a la Copa Libertadores 2017 que vale un montón y que encima Boca ya no juega. Yo estoy con Gallardo: estuvo bien en guardar ante Independiente.

Ahora, enfocado en los dos partidos, creo que son bien diferentes pese a ser de definición en 90 minutos. A Boca hay que pelearle más, a Central jugarle más. Con Boca, reforzar el mediocampo, un Rossi por Pity Martínez y que Nacho vaya suelto por izquierda y el ex Banfield encima de Gago, por ejemplo; y con Central el equipo del medio para delante de siempre porque los rosarinos dejan jugar más. Esa es mi mirada. No tiene nada de malo cambiar un poco de acuerdo al rival. Es solamente un nombre que aporta algo más de marca y que va por el lado de aquellos ya épicos partidos en los que Kranevitter y Ponzio se comieron el mediocampo de aquél Boca. Una idea. Nada más que eso para ir por un objetivo que ya se logró con esa fórmula.