Juego

River está en la final de la Copa Argentina pero, más allá de eso, el foco es el rendimiento. La nueva editorial de Hernán Castillo después de la clasificación.

Iba a titular la columna con un “FINALISTA” pero River es distinto. No es solamente títulos o finales. NO es solamente resultado. También es juego. Acá siempre se habla del juego. Y River ante Gimnasia La Plata tuvo mucho juego. No digo que volvió a ser. Pero al menos recuperó algo de la memoria independientemente del rival. Y eso es auspicioso antes lo que viene: Independiente, Boca y la final.

En estos días River definirá todo el 2017. La Copa Libertadores es anual ahora, y jugarla o no te marca la diferencia. En plantel en general, en gastos, en ingresos, en entusiasmo, en todo. En ese sentido ayer fue uno de esos partidos en los que digo: “Ven? D’Alessandro tiene que seguir. Tiene que estar. Siempre”. Y si todo se da como queremos, que él se quede a jugar la Libertadores es clave. Ayer lo demostró una vez más. El equipo tuvo rotación juego, tenencia de pelota y contundencia. El juega y hace jugar. Fácil.

River es otra vez finalista. De la mano de Gallardo los números son más que contundentes. Los títulos han llegado en el orden internacional. Ganar la Copa Argentina sirve para sacar la mufa en el orden local además de para ir a la Libertadores y no ver todo desde lejos como otros… Lo más importante, igual, lo que me pasó ayer de a ratos, otra vez, es que estuvo bueno ver jugar bien a River. Y eso no es un valor agregado en River. Eso es River. Simplemente River.