Se destapó en el momento justo

El gol, su mejor amigo, volvió a aparecer. En la noche de San Juan, Lucas Alario se reencontró con el gol y cortó una racha de cuatro juegos sin marcar con pelota en movimiento. Se viene lo mejor, qué mejor que regrese.

Le dijo que no a la pelota pero fue un sí que hizo que se abrazara con todo el equipo. Desde aquel gol ante Unión en los cuartos de la Copa Argentina, Lucas Alario no marcaba con pelota en movimiento. Sí, su último tanto fue ante Estudiantes de La Plata pero, aquella vez, marcó de penal en un partido olvidable para él.

Es el juego el que potencia a la característica máxima de este potente goleador. Cuando no se anota en el marcador, hace lucir al equipo. Sin embargo, ese plus había desaparecido en las últimas fechas. Hoy, en San Juan, no sólo volvió a marcar sino que fue determinante en el primer tiempo para someter a Gimnasia de la Plata.

Un gol que abre sus posibilidades. Se viene el Superclásico y la final. Algo bueno está empezando…