A la final, con autoridad

En lo que fue el mejor primer tiempo del semestre, River derrotó 2-0 a Gimnasia gracias a los goles de Driussi y Alario y alcanzó la definición de la Copa Argentina. Se viene Rosario Central.

Los malos rendimientos traían malos presagios para lo que, se sabía, era una final frente a Gimnasia de La Plata. Sin embargo, River le hizo frente con mucha autoridad al cruce y, con goles de Driussi y Alario, le ganó al Lobo para alcanzar la final de la Copa Argentina, donde espera Rosario Central.

Lo dicho: no había grandes ilusiones respecto al nivel del equipo. Sin embargo, desde el pitazo inicial el Millonario dominó a Gimnasia, lo apretó en cada instancia del campo y fue cuestión de tiempo para que saque distancia y consolide el mejor primer tiempo del semestre.

A los pocos minutos del arranque, Ponzio metió un gol tras un corner que terminó siendo anulado por un offside polémico de Driussi: estaba adelantado, sí, pero no participa de la jugada que representaba la apertura del marcador.

El equipo de Gallardo no se bajoneó por el revés y mostró un gran sacrificio colectivo: con D’Alessandro de enganche y Nacho Fernández por la derecha, comenzó a generar jugadas peligrosas y a merecer el 1-0.

Finalmente, fue Driussi quien empujó la pelota casi debajo del arco tras una gran combinación entre D’Alessandro y Fernández, quien desde la banda tiró el centro que terminaría abriendo el camino, a los 39 minutos.

El golpe fue demasiado para el conjunto platense, que se vio desorientado y le dejó la puerta abierta al Millonario: tres minutos después del primer gol, Alario presionó la salida de Ramos y, tras un centro desde la izquierda, rompió la mala racha y sentenció el marcador.

El segundo tiempo estuvo solamente para cumplir. El ingreso de Lobos en Gimnasia forzó a que Gallardo se resguarde un poco más y sacara a D’Alessandro para armar un doble cinco con Ponzio y Rossi como protagonistas.

Casi pisando los 30 minutos, el Muñeco ya había sacado a Alario y a Nacho Fernández (en sus lugares ingresaron Mora y Mayada) para cuidarlos pensando en que se viene el Superclásico y también la finalísima con Rosario Central.

River dijo presente cuando más debía: no solamente ganó, sino que mostró un muy buen fútbol en el primer tiempo y supo controlarlo en la segunda mitad, quedando a solo un partido de alcanzar la Copa Libertadores, el gran objetivo de la temporada.

Enfrente estará ni más ni menos que el Rosario Central de Coudet, un rival que hace tiempo viene demostrando ser de lo mejor del fútbol argentino.

No será fácil, pero el Millonario va por todo.