Objetivos

Después del empate ante Estudiantes de la Plata y el comienzo del alejamiento de la cima de posiciones, Hernán Castillo analiza lo que viene para el River de Marcelo Gallardo.

Está claro que la mirada está puesta en los dos partidos de verdad que le quedan a River. Todo está puesto en la Copa Argentina. Y está bien. Es lógico. Ahí no hay margen de error. Hay que ganar los dos y punto. Salir campeón y clasificar a la Copa Libertadores. Sí o sí. Si no hablaremos de un fracaso deportivo. No jugar ninguna copa en 2017 lo es. Económicamente y deportivamente. No hay vueltas.

En el medio de esto en el torneo hay que jugar. Y estar lo más arriba posible para dar el zarpazo final en la arremetida de las últimas fechas del semestre que viene. Estudiantes era un buen rival para ver cómo estaba el equipo. Los rivales que se le meten atrás le terminaron dando demasiados disgustos a este River. Y enfrentar al puntero invicto valía como medida. El partido lo dominó River. Y podría haberlo ganado tranquilamente, pero se lo empató sólo. Por errores propios, como viene pasando últimamente.

Error de Moreira por no ser lateral izquierdo y querer jugar para adentro para acomodarse en su mejor perfil. Error de Mina, como suele pasarle, por no seguir su marca y flotar en el aire y perder referencia cuando la pelota es pasada (como ante Patronato, por ejemplo). Error de Batalla por no salir a cortar… Demasiados errores y todos juntos.

Lo bueno fue que con la vuelta de Ignacio Fernández y Andrés D’Alessandro, River fue dueño de la pelota otra vez. Y con ellos marcó el ritmo del partido. Estos quince días servirán para reacomodar la defensa por la lesión de Maidana, fundamental siempre. Y habrá que decidir cómo jugar en el fondo. Para mí, Moreira de 4 y ver qué onda el 3. Si es Olivera que sea el pibe de acá a fin de año, si es Mayada, que sea de acá a fin de año también. No tocar, que jueguen y se hagan ahí. El error de Moreira pudo haber sido de ellos tranquilamente, pero al menos con Moreira de lateral derecho estará la certeza de tener ese carril cubierto.

La cabeza en la Copa Argentina, como debe ser. En el torneo hay tiempo pero hay que tratar de no perder más puntos para seguir bien arriba y meter miedo.