¿Todavía hay chances?

¿Todavía hay chances? Matemáticamente sí, pero las instancias de acercamiento se alejan. Estudiantes de la Plata no para y, a pesar de enlentecerle el asunto por un instante, River no pudo liquidarlo y continúa a siete puntos de la cima. Torneo largo y habrá que mantenerse expectante.

La polémica de la falta de Desábato sobre Mayada quedó en el olvido segundos después del gol de Lucas Alario. Casi sin mercerlo, y cuando aún temblaba el travesaño después de un desentendimiento defensivo que terminó en cabezazo franco en el área chica de Augusto Solari, River se puso 1 a 0 arriba. Derechazo cruzado y efectivo del 13 de River para llegar a 25 goles en 51 partidos.

Antes de ese grito, poco. Un tiro de media distancia de Andrés D’Alessandro (de lo mejor de River en el partido) y un remate sin destino de Alario minutos antes de adelantar al Millonario. Después de ese grito, el descanso.

El empuje del gol llegó en la segunda etapa. En los primeros 10 minutos, River justificó la ventaja con juego asociado y apariciones individuales que hacían prever que el segundo gol podría llegar en cualquier momento. Pity Martínez desde afuera y Arturo Mina, con un puntazo en el área chica, hicieron figura al arquero rival. Pero el tiempo empezó a pasar, las acciones se licuaron y Estudiantes de La Plata movió el banco para empatarlo.

La entrada del chileno Vargas expuso todas las dificultades de Moreira. En la primera que le llegó a sus pies, lo desbordó con facilidad y sacó un centro perfecto para que Carlos Auzqui, casi desaparecido en la primera etapa, la metiera de cabeza ante la atenta mirada de Ponzio, Mina y Batalla.

Con el empate, se murió el partido. Es que Estudiantes hace de su defensa un culto y cortó los circuitos de juego para aprovechar la distancia que sacó en la cima (aunque no así en la cancha). La entrada de Mora, Larrondo y Andrade no pudieron torcer la historia. Fue 1 a 1. Ahora hay que esperar la caída de los de arriba y no perder pisada. River tendrá que ganar la mayoría de los partidos que quedan hasta el final del torneo. Otro empate y hay que cortarlo con una victoria.