Semis

Clasificado a las semifinales de la Copa Argentina, River espera rival y planifica su futuro. Hernán Castillo analiza el presente del equipo en su editorial de la semana.

El otro día hablaba (escribía) sobre las señales. River debía ganar antes del partido frente a Unión tras la derrota contra Patronato. Y ganó. Y le vino bien. Ayer, debía pasar una prueba de fuego: jugar sin Nacho Fernández y Andrés D’Alessandro. Los dos que le marcan el ritmo del partido al rival. Ellos dos son los que mandan cómo juega River. Que marcan el control de la pelota. La circulación. La tenencia. Era todo un tema jugar sin ellos. No hay en el plantel reemplazantes naturales de ellos. Ninguno tiene esas características. River debía cambiar. Jugar a otra cosa. Y lo hizo. Sufrió. No fue vistozo. No penó. Y pasó casi sin despeinarse.

River jugó diferente porque tuvo que se más vertical. No tuvo la posesión de la pelota porque Andrade, Pity, Driussi, Rossi, Casco y Moreira son verticales. Van. No frenan. No hacen circular la pelota. No tocan. Buscan el desequilibrio en el mano a mano, más que la pared y la construcción colectiva. Lo bueno es que lo entendió. Mi preocupación pasaba porque la orden de Marcelo Gallardo fuera la de seguir con la idea madre que es la de cuidar la pelota sin los intérpretes necesarios. Y la realidad es que el juego depende de los futbolistas más que nada, no de las ideas del entrenador sin importar las características de ellos.

No lució. Se encontró con el triunfo bien rápido con el cabezazo de Driussi y eso facilitó todo. Es verdad. Sufrió un rato y nada más. Sin que Unión tampoco le llegara demasiado (creo que Batalla no tuvo que sacar una pelota de gol en todo el partido y la jugada que Unión pide fue foul, pero era amarilla y tiro libre lejos del área, nada determinante). Y cuando el partido se empezaba a achatar porque Unión sabía ya que no le daba para apretar de verdad a River, lo ganó con un cabezazo de un Arzura que entró bien y ojalá sea su “bienvenida” a River y una contra comandada por el mejor de River, Driussi y el gol de Alario.

A recuperar a Maidana. En el torneo hay tiempo de recuperación y a las semifinales podría llegar ya que aún no jugaron San Lorenzo y Gimnasia que sería el 16 o 17 de noviembre, recién ahí verán fecha de semifinales y alcanza sin dramas a esa fecha. Ya con D’alessandro y Nacho Fernández en el equipo la cosa debería cambiar