Golpazo inesperado

River derrotaba y bailaba a Patronato, pero regaló el segundo tiempo y sobre el cierre lo dio vuelta el local.

Noche tétrica en Paraná. River cayó 2-1 con Patronato y se alejó de la punta del campeonato: quedó con 11 puntos, a 5 del líder Estudiantes.

Los primeros 35 minutos del equipo fueron fantásticos, de lo mejor que se vio en el campeonato. La movilidad constante de D’Alessandro, Nacho Fernández, Andrade y Driussi generaron varias situaciones de gol, aunque Alario estuvo desconectado.

Precisamente fue Driussi quien tuvo dos manos a manos antes de los 10: en el primero no pudo concretar, pero en la segunda oportunidad marcó el 1-0 con el cual el Millonario abrió el resultado.

Todo fue del equipo de Gallardo en ese primer tiempo. Con algún pelotazo largo pudo imponer presencia el Patrón, pero la manija del encuentro la llevó el visitante: mucho lujo de Andrade, mucha movilidad del Cabezón, pero poca concreción en el área, lo que empezaba a preocupar de cara a la segunda mitad.

Y vaya si las dudas surgieron efecto en la cabeza de los jugadores. El entretiempo fue un baldazo de agua fría para el plantel Millonario: entró al campo dormido, sin presencia ni las buenas condiciones que había mostrado hasta ese momento.

Mientras el local se venía, River no podía aprovechar ningún contragolpe y comenzaba a ponerse en riesgo el arco de Batalla. Finalmente fue Vargas quien, de cabeza, marcó el empate parcial para el local.

El shock que representó el gol avivó a los del Muñeco que, jugada a jugada, volvieron a encerrar a Patronato en su arco y a volver a merecer el triunfo. Un remate de D’Alessandro y una interesante jugada de Casco alertaron que algo más podía pasar.

Los ingresos de Mora por Alario y de Denis Rodríguez por Andrade intentaron generar un cambio de aire en el ataque riverplatense, pero poco pudieron hacer ante un Patronato que se cerró atrás y que logró el triunfo sobre el cierre gracias a un cabezazo, tras dos intervenciones fantásticas de Batalla.

Tras el gol del local, una serie de disturbios en la mitad de la cancha terminó con Denis Rodríguez expulsado y con el ingreso de Iván Alonso por Driussi.

Cuando quiso jugar, River dominó y mereció. La larga siesta que representó la segunda mitad hizo que se perdieran tres puntos importantes para seguir prendidos en el campeonato.