Empate para pensar

River jugó su peor partido del semestre y rescató un empate 1-1 con un San Martín que se animó en el Monumental y pudo llevarse más.

River empató 1-1 con San Martín de San Juan, en el Monumental, en el que fue el partido más complicado para el equipo de Gallardo en lo que va del semestre. Alario y Villarruel, los goles.

Los primeros diez minutos mostraron al River al que se va acostumbrando el hincha: posesión del balón, desborde por los costados y con Olivera asentándose por la izquierda en lugar de Casco, lesionado.

Sin embargo, el correr del partido fue colocando en su lugar a los sanjuaninos, quienes comenzaron a bloquear a Nacho Fernández y D’Alessandro, lo que dejó a Alario descolgado del equipo y obligó al Pity Martínez a tener movilidad constante para encontrar su lugar.

Aunque la pelota era del local, el Millonario murió gran parte del primer tiempo en los centros obligados de Moreira, quien por primera vez se vio contenido por su costado. Por su parte, el visitante aprovechó en dos situaciones el contragolpe para obligar la reacción de Batalla, de buena tarde.

Promediando la primera mitad, una buena jugada colectiva ubicó a Nacho por la derecha, quien tiró un centro ideal para la cabeza de Alario, quien abrió el marcador. Iban 30 minutos y el resultado era inmerecido.

Cuando todo parecía indicar que el gol iba a descolocar a San Martín, el tanto los liberó y arrancaron la segunda mitad apretando a River y siendo punzante por los costados. Montagna escapó a la marca de Moreira y tiró el centro atrás para que Villarruel marque el empate que, a esa altura, estaba al caer.

Sin lucidez, Gallardo apeló a la jerarquía individual para desnivelar el marcador. Con Alonso por Driussi y Andrade en lugar de Fernández, el Millonario se volcó en ataque quedando muchas veces mal parado, lo que obligó a dos atajadas de Batalla, quien dejó a River en partido.

La soledad del Pity Martínez y las buenas intenciones de Andrade no alcanzaron ante un inteligente equipo de Pablo Lavallén, quien en la previa fue homenajeado. A pesar del mal partido, una escapada de Olivera dejó mano a mano a Alonso quien, en tiempo cumplido, se la picó a Ardente: la pelota bajó despacito y se durmió en el travesaño, ahogando el grito de gol que estaba comenzando todo el Monumental.

En lo que fue el partido más complicado para River en lo que va del semestre, el equipo de Gallardo no mostró su mejor cara y no pasó del empate con San Martín, quien evidenció las falencias del equipo que, a la larga, se pueden pagar caro.