Gigante

El semestre empezó con una vuelta internacional y Hernán Castillo pone en contexto este River Gigante en la editorial de la semana.

Es gigante River. Monstruoso. Impactante. Genial. Bestial. Es enorme. Es todo. Y más. River es un ejemplo. “Caer no es problema, el tema es levantarse”, dicen, y deben tener razón. Y River se levantó. De lo peor deportivamente hablando. Y lo recordás y se te viene todo a negro. Se te pone la piel de gallina y se te humedecen los ojos. Te dicen que la mancha no se borra y es verdad, pero el cómo se levantó tampoco. Es una animalada lo que hizo ese enorme club. Una animalada que muchos no aprecian y reclaman sin freno porque los argentinos somos así. Pero si se toman un minuto. Leen bien la línea del tiempo y lo que ha logrado River que después de tocar fondo y llorar se llevo puestos el torneo local, la Sudamericana, la Libertadores, la Recopa, la Suruga y la Recopa otra vez… Se te infla el pecho y la piel de gallina vuelve a aparecer pero de otra forma y los ojos se humedecen de nuevo pero a cuenta de gloria. Gloria pura. Gloria de River.

Ramón Díaz fue el fundador de esta historia con aquél torneo local con sabor a reivindicación. Pero Marcelo Gallardo es el constructor de la inmensidad. River es River desde siempre. Pero se hizo más River que nunca desde su llegada. Se llenó de títulos internacionales. Eso que era un estigma dejó de serlo. River se amigó con las Copas. Y Gallardo se hizo leyenda. Si Barovero fue el arquero más determinante en los últimos 20 años de River, Gallardo es lo mismo como entrenador para este inmenso River. Porque los invito a repasar la historia de este equipo que armó y que se desarmó de golpe. Porque del equipo base que logró la Sudamericana en 2014 sólo quedan Maidana, Ponzio y Mora. El resto se fue. Y entonces se fue reinventando y mutando. Y siguió ganando. Y jugó mal un año entero, pero anda reencontrándose en estos días. Busca Gallardo. Y en el medio encuentra gloria. Más gloria. Esa que lo llevó a festejar la animalada de cinco copas Internacionales de las 10 que tiene River. Esas que ahora son amigas, y antes eran esquivas.