El Beto Alonso, a 45 años de su debut

Un día como hoy, pero de hace 45 años, Norberto Osvaldo Alonso debutaba oficialmente en la Primera de River. El Beto, en diálogo con Pasión Monumental, contó las sensaciones de aquel momento mágico.

“Ya había jugado en un amistoso en Chaco. Pero ese día llegó el momento de debutar oficialmente. Yo ya entrenaba con la Primera y me acuerdo que Didí, el entrenador, me dijo que me iba a poner por el Mono (Oscar) Mas. Y así fue, jugué como puntero izquierdo, a pesar de que a mí me gustaba jugar más al medio”, comentó Norberto Alonso, quien, en aquel entonces tenía 18 años.

El 8 de agosto de 1971 es una fecha que ya está marcada a fuego en la vida de River. Porque ese día se registró el nacimiento futbolístico del que sería uno de los ídolos más importantes de la institución. El Beto Alonso se transformó en el “dios” del fútbol para varias generaciones de riverplatenses. Ocurrió en Villa Crespo, en la cancha de Atlanta, en un partido que River perdió 2 a 1 ante el club “bohemio”, por el torneo Metropolitano.

“Yo estaba tranquilo. Venía acostumbrado a jugar con pibes más grandes en los potreros de Los Polvorines. Y yo quería jugar a la pelota, era lo único que quería”, expresó el Beto. Y agregó: “Tiene que ver con mi personalidad. Me puse la camiseta y salí a jugar. No tenía miedo ni tampoco me pesó”.

En aquel partido, Alonso salió con la 11 en la espalda (con la 10 jugó Daniel Onega) y se movió por la punta izquierda. “Lo que más me acuerdo es que (Miguel Angel) Pecoraro -lateral derecho de Atlanta- me cagó a patadas”, dijo Alonso entre risas. Y resumió lo que sintió en ese momento: “Fue uno de los días más importantes de mi vida”.

“Qué bien que la mueve el zurdo”, cuentan que fue el comentario del público de River, quienes tuvieron la posibilidad de ver ese instante trascendental en la historia del club de Núñez. Ya se comentaba que había un pibe en las inferiores, zurdo, que jugaba muy bien. Y era el Beto Alonso.

A los 24 minutos del segundo tiempo de ese partido ante Atlanta, Alonso salió reemplazado por Carlos Morete. Pero el tiempo que estuvo en la cancha le alcanzó para mostrar destellos de su zurda mágica.

“Alonso rindió como yo esperaba. Es un jugador muy bueno. Sabe tocar y acompañar. Lo cambié porque necesitaba más fuerza arriba, pero estoy muy conforme con su rendimiento”, manifestó Valdir Pereira, más conocido como Didí, el entrenador de River en aquel momento, sobre la actuación de Alonso.

Didí no tardó mucho en ponerlo en su posición natural, de 10. Y de allí no se movió más. Pero aquel 8 de agosto, Alonso jugó de wing izquierdo. El Beto, el querido y mágico Beto, empezaba, hace 45 años, su camino al Olimpo riverplatense.