A 17 años de la despedida del Enzo

Un día como hoy, pero de 1999, el uruguayo más querido de la historia de River, tuvo su despedida en el Monumental. Enzo Francescoli le dijo adiós al fútbol oficialmente con una fiesta inolvidable.

Había pasado un año y medio de que decidió colgar los botines, pero faltaba el abrazo final de toda su gente. Enzo Francescoli recorrió el tunel que lo depositaría en el verde cesped del Monumental, vestido como jugador, por última vez. Esa tarde/noche, el Príncipe tuvo la grandeza de convocar al uruguayo más querido antes que él: Walter Gómez. Enfrente del equipo de glorias Millonarias, estaba Peñarol, el club de sus amores cuando era niño, allá en Uruguay, antes de, también, enamorarse de la banda roja que defendió en dos etapas: llegó en 1983, desde Montevideo Wanderers y estuvo hasta después del mundial de México ´86, cuando se marchó al Racing Matra de París, dejando atrás el campeonato logrado en la temporada 85/86 y perdiendo la chance de ser campeón de América, un anhleo que quedaría pendiente durante unos años.

Después de su paso pro Francia e Italia, volvió a River en 1994, procedente desde Torino, bajo la premisa de “no vine a robar, vine a salir campeón”, en respuesta a las críticas por haber vuelto con 34 años. Y cumplió con creces. El uruguayo vivió su etapa más gloriosa con la camiseta del Más Grande: Apertura 1994 (invicto), Apertura 1996, Clausura y Apertura 1997, Copa Libertadores 1996 y Supercopa 1997.

El romance que se generó con la hinchada del Millonario tuvo su noche más feliz y más triste a la vez aquel 1 de agosto cuando todo el Monumental, repleto con más de 65.000 almas le dio la útlima ovación al ídolo que se dio el gusto de cumplir su sueño pendiente de la Libertadores, llevando a River a lo más alto. A 17 años de aquella última y emocionante despedida, el cariño sigue siendo inmenzo.