Despedida con derrota y preguntas

River cayó ante Sevilla por 3-1 en el último amistoso de la pretemporada. Dio pelea durante más media hora, pero los españoles y el futuro todavía no es claro…

¿A qué juega River? ¿Qué busca dentro del campo? Las preguntas se repiten, como mínimo, desde hace un año. Y las respuestas escasean, ya sea dentro de la temporada o en la preparación.

El equipo de Gallardo cerró la pretemporada con una dura derrota 1-3 ante Sevilla, gracias a los goles de Gameiro, Konoplyanka, N’Zonzi y el descuento de Gio Simeone, sobre el final del partido.

En un arranque devorador, los andaluces jugaron al ritmo de Kranevitter y tuvieron tres oportunidades seguidas y el centrodelantero francés abrió el marcador para los españoles. Fueron momentos de zozobra para el Millonario, que recién promediando la primera mitad pudo superar la presión rival, empezar a controlar el juego y acercarse al arco de Soria.

En los primeros 15 minutos del complemento, el Millonario mostró su mejor cara: D’Alessandro se puso el traje de conductor, se asoció con Nacho Fernández y, por primera vez en el encuentro, Alario y Mora no quedaron a contramano.

De hecho, el goleador de River generó peligro con un disparo cruzado que el portero rival envió al córner. Sin embargo, al minuto 14 fue Konoplyanka quien arruinó el sueño del empate. Solamente 6 minutos después, N’Zonzi aprovechó a una defensa dormida y sentenció el marcador.

El resultado adverso hizo que Gallardo moviera el banco: Tomás Andrade ingresó por el intermitente Pity Martínez, Pisculichi reemplazó a D’Alessandro, Domingo a Ponzio, Driussi ocupó la posición de Mora y Simeone hizo lo propio en lugar de Alario.

Los cambios dieron sus frutos y, tras un buen centro cruzado de Mayada, Gio anotó el descuento para River, que comenzó a hacerse dueño del partido y volvió a llegar al arco rival con un disparo de media distancia de Andrade, que Soria terminó desviando al córner.

El resultado adverso fue exagerado por el trámite del partido, pero el balance de la pretemporada da lugar a las preguntas: ¿está listo Vega para ocupar el lugar de Balanta hasta que Lollo esté listo? ¿quién debe ser el sucesor de Kranevitter? ¿no faltan variantes en la ofensiva?

Y la más importante: ¿a qué jugará el nuevo River? ¿cuándo podrá Gallardo terminar de plasmar la idea con las viejas caras y los posibles nuevos refuerzos?

El tiempo acercará las respuestas.