Fin del mito

Independiente del Valle eliminó a Boca de la Copa Libertadores en la mismísima Bombonera. “Se sintió más la presión en la cancha de River”, revelaron los jugadores del equipo ecuatoriano.

Que la Bombonera no tiembla y late, que la cancha de Boca tiene mística, que se mueve, que los rivales sienten la presión y se achican, y un montón de habladurías más quedaron hechas trizas en una noche histórica. El mito se acabó. Se cayó a pedazos. Adentro de la cancha son once jugadores contra otros once y ellos, sumados a los técnicos -con sus decisiones- son los que definen los partidos. Y lo de anoche fue una prueba de ello. Independiente del Valle, un equipo sin historia en la Copa Libertadores, dejó afuera a Boca en la Bombonera y se metió en la final, que jugará ante Atlético Nacional de Medellín.

“Sentimos más la presión en el Monumental“, reveló el defensor Arturo Mina. “Siempre supimos que éramos once contra once, que no pasaba nada con la Bombonera”, agregó José Angulo, quien, al igual que su compañero, también expresó: “Sentí más la presión contra River”. Y Librado Azcona la remató: “La Bombonera no tiembla, es un mito”. El arquero paraguayo se hizo gala de otro mito que se había instalado hace poco: que la Bombonera atajaba penales. Fue después de uno que Agustín Orion le detuviera al mediocampista Agustín Díaz, de Atlético de Rafaela, por el torneo local. Ayer, Nicolás Lodiero se apichonó y Azcona le contuvo su débil remate de los doce pasos.

Independiente del Valle venció 3 a 2 a Boca y lo dejó sin final de Libertadores. Y le hizo vivir uno de los papelones más grandes de su historia. Y la Bombonera tembló.