Para empezar a tomar vuelo

Partido de verano, partido para probar jugadores y empezar a levantar la moral después de un comienzo errático. Fue 3 a 0 para River ante Motagua en Orlando y en la cancha se vio una idea a la que aún le falta mucho trabajo por delante.

La formación que plantó Marcelo Gallardo en cancha dio pistas de lo que iba a ser el partido. Mucho pibe, mucho futuro y un presente que aún le falta horas de vuelo. Ante Motagua, River demostró qué quiere para lo que sigue. Un equipo agresivo desde lo posicional y con buena circulación de pelota. Doble cinco con juego y doble enganche para abastecer a una dupla ofensiva que estuvo lejos de pesar.

En ese contexto, con desacoples lógicos de un equipo en preparación, River dividió el control en el primer tiempo pero apabulló en la tenencia en el segundo. Tomás Andrade fue la referencia con la pelota al piso, Giovanni Simeone marcó el norte en las jugadas de ataque y Nacho Fernández manejó los hilos en el medio. En el complemento, con el 1 a 0 a favor gracias a una asociación que remató Andrade, el Millonario abrió la cancha, hizo correr la pelota y pisó el área rival siempre en función de los espacios generados a partir de los toques.

A minutos del cierre, y cuando el partido era más un partido de solteros contra casados y no un duelo entre equipos profesionales, Rodrigo Mora y Pity Martínez transformaron la victoria en goleada. 3 a 0 que es apenas una muestra de la distancia que hay entre River y Motagua pero que sirve en función de un equipo que se está armando y que necesitaba tomar vuelo. El sábado será Sevilla, un partido para jugarlo en serio.