Debut con derrota y suspensión

River arrancó con el pie izquierdo la pretemporada: cayó 3-1 contra América de Cali y el partido no terminó por la humareda de los hinchas colombianos.

No fue el inicio que se esperaba: River perdió 3-1 con América de Cali en un flojo amistoso que debió ser suspendido a diez minutos del final por las bengalas que encendieron los hinchas colombianos.

En un primer tiempo parejo, el equipo de Gallardo mostró mejores detalles y pudo haberse ido arriba en el marcador, pero el juez de línea anuló de manera errónea un gol de Mora por un offside que no existió tras la asistencia de Alario.

En el comienzo de la segunda mitad, Balanta (que ya tiene un pie en Suiza) abandonó el campo de juego para darle su lugar a Leandro Vega. A los dos minutos del complemento, Camilo Angulo abrió el marcador para los colombianos con un tiro libre en el cual no tuvo nada para hacer Batalla.

El triunfo era inmerecido, pero se comenzó a justificar a partir del resultado favorable. A los 12’, el ex River Ernesto Farías aprovechó una desinteligencia defensiva y, con una volea, amplió el marcador ante la poca reacción del arquero Millonario.

Seis minutos después, el equipo de Gallardo volvió a quedar a tiro del marcador: Vega, de cabeza, descontó y encendió una mínima esperanza que se argumentaba más en los números que desde el juego.

Ahí, Gallardo decidió mover el banco. Zacarías Morán Correa ingresó en lugar por el Pity Martínez, Driussi ocupó la posición de D’Alessandro, Domingo le dejó su lugar a Pisculichi, el joven Luis Olivera entró por Mayada y Alonso lo hizo por Alario.

La intrascendencia se hizo dueña del juego y solamente un remate de Pisculichi mantuvo la expectativa del mismo. Sin embargo, a los 34’ del ST, Vega cometió un penal innecesario y Borja sentenció el resultado.

El festejo colombiano se extendió a las tribunas, donde comenzaron a encender bengalas de humo y, en una decisión increíble, el juez del partido decidió suspender el partido en “reprimenda” al público.

Todavía falta para que comience el campeonato y Gallardo tiene tiempo para que los refuerzos se acoplen al plantel, pero la primera imagen fue mala. Muy mala.