Superpoblación de volantes

La partida de Matías Kranevitter dejó vacante el lugar de volante central que quiso ser ocupado por Ponzio, Domingo, Arzura y ahora, seguramente, Rossi.

Pareció mucho, pero el ciclo de Kranevitter en River fue corto, de apenas poco más de un año y medio siendo titular. Sin embargo, el vacío que dejó es demasiado grande y ese hueco Gallardo todavía no logró ocuparlo.

Leonardo Ponzio era el gran candidato a quedarse con la ‘5’, pero su irregularidad y el cambio de su función hicieron que el DT se interesara en el regreso de Nicolás Domingo, quien nunca terminó de convencer en su primer semestre en el Monumental.

A su vez llegó, proveniente de Tigre, Joaquín Arzura, quien hasta acá completó solamente 372 minutos en cancha (poco más de 4 partidos), siendo titular en dos oportunidades, y que mostró un flojo rendimiento en sus escasas oportunidades.

El regreso de un Guido Rodríguez más maduro tras un buen semestre en Defensa y Justicia ilusionaba pero su pronta salida al Tijuana de México volvió a generar incertidumbre en un espacio clave del equipo.

Iván Rossi parece llamado a ocupar esta posición, la de recuperador y distribuidor del juego del equipo de Gallardo. Un jugador joven y con mucho futuro que, en caso de concretarse su llegada, deberá retribuir con fútbol la confianza de la institución y la plata que invierten en él.