Problema central

River pasó de la superpoblación a la sequía: las ventas, el flojo nivel de algunos y la inexperiencia de otros le generan otro dolor de cabeza a Gallardo.

Lejos de la rica historia de buen juego de River, el equipo supercampeón de Gallardo se coronó en los momentos clave con un estilo que se basó en la solidez en el fondo y la recuperación del balón.

Desde el retorno de Ramón Díaz y el debut del Muñeco en el banco, jugadores como Maidana, Balanta, Funes Mori y Pezzella fueron piezas importantes y de recambio constante para alcanzar el éxito.

Sin embargo, hoy solamente el 2 mantiene la titularidad y es imprescindible para el conjunto: el Melli emigró a Everton a cambio de casi 8 millones de dólares, Pezzella se fue a Betis agobiado por ser suplente (por casi 2.5 millones de euros, una cifra ínfima por su nivel) y el colombiano convive con una irregularidad que por momentos lo destaca y por otros lo hunde.

Para colmo, surgió un bache en inferiores: a la pronta venta del esperanzador Mammana (está por concretarse su partida al Lyon de Francia) se suma la inexperiencia de Leandro Vega, quien demostró buen nivel, aunque falta de rodaje.

Cierto es que arribó Lollo, pero recién estará disponible dentro de, como mínimo, un mes: “Cuando esté a punto, sumará mucho”, remarcó Gallardo sobre el ex Racing. Para eso, todavía falta.

Con Pinola (el gran candidato) fracturado y con Germán Conti descartado por su flojo nivel en el último campeonato, el apuntado es Diego Polenta, de Nacional, a quien la dirigencia riverplatense ofreció comprarlo, en parte, con el pase de Tabaré Viudez, algo que fue rechazado casi de inmediato por los uruguayos.

Vamos a buscar otro central”, remarcó el DT, quien se mostró preocupado por la falta de refuerzos. ¿Y ahora? Será cuestión de esperar…