Hasta siempre, Lobo

Tras seis campeonatos en tres ciclos en River, el “Lobo” Cristian Ledesma se despidió del fútbol. El homenaje de Pasión Monumental.

Disfrutó de los mejores momentos y acompañó en los peores: tanto dentro como fuera de la cancha, Cristian Ledesma fue un jugador muy importante en los últimos años de River y es muy querido por el hincha.

Hoy, a los 37 años y tras 6 campeonatos en el club, le dijo adiós al fútbol dejando un gran recuerdo en la retina de todos los riverplatenses.

Arribó al club en 1999, tras dos años de carrera en Argentinos Juniors. En su primer paso por el club, logró el Torneo Apertura 1999 y el Clausura 2000, aunque se consolidaría como titular indiscutible de la mano de Ramón Díaz, el entrenador que mejor lo hizo jugar y que lo terminó convirtiendo en pieza clave en la obtención del Clausura 2002.

Luego tuvo pasos por Hamburgo (Alemania), Monterrey (México) y Colón de Santa Fe antes de retornar a Nuñez, donde jugó en la temporada 2004/05, seguramente la más floja de todas sus campañas en la institución.

Tras permanecer 6 años alejado del club, donde tuvo ciclos en Racing, San Lorenzo, Olympiacos (Grecia) y otra vez Argentinos y Colón, retornó por pedido de Almeyda en el 2011, cuando River debió afrontar el difícil paso por el ascenso.

Jugó poco y nada y la titularidad se la quedó rápidamente Ponzio, pero Ledesma volvió a los primeros planos cuando volvió Ramón. Se convirtió en el hombre más importante del mediocampo, obteniendo el Torneo Final 2014 y la Copa Campeonato del mismo año, al ganarle 1-0 a San Lorenzo.

Su toque sutil, su capacidad de saber cómo y cuándo presionar y su actitud dentro del campo de juego lo catapultará, sin dudas, como uno de los grandes volantes centrales que tuvo River en el comienzo del siglo.

Su golazo ante Quilmes es el cierre ideal para una relación que tuvo vaivenes pero cuyo fútbol elegante terminó ganándose el corazón del hincha Millonario.

¡Hasta siempre, Lobo querido!