Los motivos del adiós

En el comienzo de la pretemporada, Lucho González sorprendió a todos y pasó por Ezeiza vestido de civil y para despedirse del plantel. Su destino estaría fuera del país, restan confirmaciones pero no seguirá en River.

Terminó el segundo ciclo de Lucho González en River. Sabía que no iba a tener la continuidad que pretendía. A los 35 años, quizás sea una pretensión elevada para lo que fue su rendimiento. Pero, subjetividades de lado, la salida es un hecho.

Lucho se acercó a Ezeiza, saludó a sus compañeros, se despidió del cuerpo técnico y partió a nuevos rumbos. ¿Racing? ¿Huracán? Sabe que va a escuchar ofertas de ambos clubes. Confeso hincha de la Academia, ídolo en Parque Patricios, dirá que no a ambas propuestas. Su destino está lejos, en Portugal, lugar que vio sus mejores años en Europa y patria de su mujer. Por eso, tomará las valijas y se irá con sus dos hijos.

¿Porto? Puede ser, el después del retiro le entrega certezas en el club luso. Adiós y gracias, Lucho.