El mejor regalo para los que se van

En la despedida de Marcelo Barovero y Leonel Vangioni, River le ganó 1-0 a Gimnasia con gol de Iván Alonso. Una tarde emotiva acompañado por una correcta actuación del equipo de Marcelo Gallardo, quien ya piensa en el futuro


River afrontó el último partido de local por el torneo, insoportable torneo, con el cansancio de un semestre flojo, sin resultados y sobre todo sin un juego sustentable. Pero el calendario obligaba a cumplir. Y los que se van merecían un regalo acorde.

Gallardo ya piensa en el futuro. Por eso, excepto Barovero, comenzó a probar con la mayoría de los jugadores que, refuerzos al margen, seguirán en River y serán parte de su elenco estable.

Desde lo táctico, la novedad fue la presencia de Gonzalo Martínez partiendo como enganche. Al Pity le costó destacarse ahí. Primero porque no siente jugar de espaldas. Y después porque sus compañeros tampoco lo pusieron en posición favorable, de frente a la cancha para poder disparar desde afuera o entrar con sus típicas gambetas en velocidad, a veces improductivas, a veces desequilibrantes.

River, sobre todo en el primer tiempo, tuvo el dominio territorial. Gimnasia se paró muy atrás y fue bien neutralizado cuando quiso salir de contra. El equipo de Gallardo también tenía más la pelota, pero no la usaba bien y el campo de juego no ayudaba demasiado (por favor, que el torneo próximo esté mejor).

Así, las mejores chances se dieron por arriba. Mayada cabeceó defectuosamente entrando por el segundo palo. Mercado quemó el palo derecho de un Bologna que segundos antes le había sacado un buen tiro libre a Alonso.

Gallardo probó con Andrade (salió Mayada), juntando un trío de zurdos en el medio si al juvenil se le suman Martínez y Nacho Fernández. Buscaba más claridad que vértigo.

Pero el gol llegó por arriba. Ponzio mandó un buen centro y Alonso orientó el cabezazo exacto para dejar clavado al arquero Tripero y poner el justo 1-0 para River.

El resto del partido sirvió para justificar el triunfo, que con un poco más de suerte hubiera terminado 2-0 o 3-0. Alario falló en un par, Bologna tapó otras. Ganó bien el equipo de Gallardo. Sin despeinarse. Como hacía tiempo no pasaba.

El mejor regalo para los que se van.

Imagen: Nicolás Aboaf