De cabeza a Octavos

Entre relajo y complicaciones, River puso en vilo su clasificación como primero hasta el final. Pero metió los goles en momentos exactos y fue 4 a 3 gracias a la magia del Cabezón D’Alessandro. Ahora, lo mejor: La segunda etapa e Independiente del Valle como primer obstáculo.


Esta vez no tuvo que esperar un tiempo para comenzar la victoria ante Trujillanos. El pecado de Venezuela, ese que llevó a esperar más de 45 minutos para probar al endeble arquero, fue aprendizaje y antes de los 10 minutos River ya tenía uno adentro. Andrés D’Alessandro aprovechó una falta infantil en el borde del área y, liviano, empujó la pelota al gol en un tiro libre que no hubiese tenido mayores complicaciones de no ser por la débil defensa visitante.

Con el gol a favor, River manejó los tiempos del primer tiempo con la displicencia que caracterizó al segundo gol Millonario: Pase de lujo en el área chica de Alonso, frialdad para la definición de Alario, complicación momentánea por el rechazo defensivo, penal y gol. Sí, el relajo que provocó las dudas en el segundo de D’Alessandro fue el mismo que tuvo en vilo al equipo después del gol del descuento de Trujillanos. Sin embargo, otra vez las deficiencias de los venezolanos resolvieron la cuestión y la expulsión de Mendoza allanó el camino a la victoria y a la clasificación como puntero.

El complemento estuvo demás después del gol de Camilo Mayada. El uruguayo sentenció el 3 a 1 y a cuidar jugadores para el Superclásico. Salieron D’Alessandro, Maidana y Nacho Fernánez, a cuidar piernas y liquidarlo. Alario se anotó con su gol, el que siempre está. Pero se empezó a complicar. Errores que se pagaron caro. Primero Barovero y 4 a 2. Después Alvarez Balanta y 4 a 3. Por suerte terminó el partido y River aseguró la clasificación.

River está en octavos y clasificó como primero en la Zona A. Se viene Independiente del Valle de Ecuador y la serie empieza lejos del Monumental. El Superclásico quedó como sanguche y sin mucho gusto. Lo importante es la Libertadores y si hay que pensar fuerte en Boca será para el futuro en la Copa ya que se podrán ver las caras en la Semifinal.

Imagen: Nicolás Aboaf.