Cada vez más borrado

Tabaré Viudez otra vez se quedó afuera de los concentrados para enfrentar a Trujillanos por la Copa Libertadores. De los preferidos de Marcelo Gallardo a perder mucho terreno.


Aquel pase lleno de clase para Alario en el 1-1 ante Guaraní que selló el boleto a la final de la Copa Libertadores es un gran recuerdo. Pero quedó lejos. Las exigencias en River son enormes y, hasta ahora, Tabaré Viudez no cumplió con las expectativas.

“Es un jugador que necesita que le estén encima, sentirse querido”, cuentan quienes lo conocen. Y vaya si Gallardo lo mimó. Le dio chances. Quizás el error fue no haberle dado continuidad en un puesto. Taba jugó de todo. Por derecha, por izquierda, suelto por adentro, de segunda punta. Y nunca se ganó el puesto.

Tras un flojo partido con Sarmiento, el Muñeco lo dejó afuera de la lista de concentrados ante San Pablo, Olimpo y ahora Trujillanos. Al uruguayo le costará volver a tener una chance. Y eso que el DT insistió hasta el cansancio para traerlo del Kasimpasa.