Menos mal que nos queda Trujillanos…

River no aprovechó la remontada en la Copa, perdió 2-1 con San Pablo y no aseguró el pasaje a los octavos de final. Debe esperar hasta el próximo jueves ante el débil conjunto venezolanos. Alcanza con un empate. Vangioni, irresponsable, fue expulsado.



River necesitaba sostener la remontada copera tras el 6-0 con The Strongest. Demostrar que no fue casualidad y que la goleada no se dio solamente por el débil rival. San Pablo era una ocasión ideal para confirmar todo. Pero en el Morumbí no dio la talla y no aseguró el pasaje a los octavos de final de la Copa Libertadores.

En el primer tiempo, River no la pasó muy mal, pero Barovero tuvo que poner las manos un par de veces para evitar el gol. Nada pudo hacer ante el fierrazo de Calleri en una jugada previa que tuvo a Balanta saliendo al costado, a Mercado con dos jugadores y a Casco sin cerrar la espalda. El ex Boca la paró de pecho, lo favoreció el rebote en un compañero y ajustició a Trapito.

Ni antes ni después de la desventaja River pudo llevar peligro. Tenía buenas asociaciones en la derecha cuando trepaba el tándem Casco-Mayada, con D’Alessandro recostado por la zona, aunque literalmente no pateó al arco en 45 minutos.

San Pablo metía, presionaba y tenía un duelo aparte con el Cabezón por su pasado en Inter. Además, el local tenía urgencias para acomodarse en el grupo 1, todavía liderado por River.

46 minutos tardó el Millonario en rematar contra Denis. Fue por una volea de Nico Domingo, que no la estaba pasando bien en el mediocampo. San Pablo estaba más refugiado porque el 1-0 le caía como anillo y River estaba plantado algunos metros más adelante, aunque carente de lucidez.

Una opción era la pelota parada y estuvo cerca del empate con un cabezazo de Alario que besó el palo derecho. Al toque a Mora se la sacaron casi en la línea de meta.

Estaba para el 1-1, pero San Pablo generó una falta en un costado y Calleri ni siquiera tuvo que saltar para cabecear y poner el 2-0. ¿De quién era la marca? De Vangioni, que lo perdió y al minuto le pegó sin pelota y dejó a su equipo con diez.

Gallardo tuvo que sacar a D’Alessandro para que no lo expulsen. Pudo descontar con Mora y un tiro libre que Denis descolgó del ángulo. Los de Bauza tuvieron espacios y chances para ampliar la distancia en el marcador. El 1-2 llegó por Iván Alonso. Dos cabezazos en el área es gol, dice el refrán. Primero Mercado, luego el uruguayo.

Al menos River mantuvo el liderazgo del grupo 1. Cotizan en bolsa las goleadas lógicas ante rivales inferiores como Trujillanos y The Strongest. Menos mal que en la última fecha tocan los venezolanos, ya eliminados, en el Monumental. Y que alcanza con un empate.