Sinceramiento

Hernán Castillo analiza porqué River no levanta y las responsabilidades de Marcelo Gallardo

No va a ser demasiado larga esta nota. Lamentablemente, si repasan las anteriores editoriales, el diagnóstico ya está dado. RIVER sabe lo que tiene. Gallardo ya tiene identificado el problema. El tema es que no lo soluciona. Y el equipo la pasa mal.

La Copa Libertadores es hoy el sostén de todo. La que se ganó y la que se está jugando. Ante tanto rumor, que por algo salen a la luz porque cuando se ganaba no salían, Gallardo debería pararse delante de sus dirigidos y dejarles claro que ahora, que lo único que queda es la Copa, habrá un equipo con sus elegidos: Barovero, Mercado, Maidana, Balanta, Vangioni D’Alessandro, Mora y Alario (podemos agregar a ese grupo a Mammana, Ponzio y Domingo) por más que salen y entran de los once de arranque, y que el resto tienen que pelear sin parar por quedarse en RIVER si les toca jugar este torneo o si lo hacen en el local.

Porque RIVER no puede darse el lujo de mantener por siempre a jugadores que no se sabe ni a qué juegan ni si de verdad están para jugar en esta camiseta: Mayada, Casco, Bertolo, Pity, Viudez, Lucho y Driussi tienen que rendir examen para ver si siguen o no. Arzura, Nacho Fernández y Alonso tienen crédito porque recién llegan. Pero el resto debe pasar por el filtro. Sí o sí. Porque RIVER no puede seguir esperando y perdiendo el tiempo.

Es corta la nota, repito, porque el tema ya está hablado y re contra hablado.