¿Así querés salir campeón?

River fue una sombra en Santa Fe. Ganaba 1-0, pero cometió una catarata de errores que Colón aprovechó al máximo. 1-4.


River salió a jugarle a Colón sabiendo que había perdido Rosario Central ante Patronato. La chance de quedar a tres puntos del todavía líder de la zona 1 (lo puede pasar Godoy Cruz si vence a Sarmiento el lunes) era grande. Pero…

River empezó ganando, aunque después cometió muchos errores que Colón, que venía a los tumbos, aprovechó al máximo. Y sigue a seis del Canalla. Lo peor es que jugando así no puede aspirar a nada serio.

De movida, Gallardo apostó a un cuarteto para tener posesión y profundidad, aunque River, sobre todo en el primer tiempo, se pasó de vértigo. Pity Martínez no terminó una bien. Y los pensantes (Lucho González, Nacho Fernández, D’Alessandro) la tenían poco.

Raramente, el gol iba a llegar por dos defensores. De zurda, Casco iba a meter un preciso desde la derecha para la llegada en soledad de Mammana, quien con un derechazo la puso abajo, lejos del alcance de Broun.

River casi que se chocaba con la ventaja, porque no había hecho demasiado. Colón tampoco. Corrían más de lo que jugaban.

Y el Sabalero también igualó en el momento menos esperado, porque el Millonario parecía más aplacado. Pero Ponzio rechazó mal, Ruiz la controló de zurda, nadie lo tapó y Barovero apenas la tocó. Gran gol del zurdo. 1-1.

Los técnicos movieron ambos mediocampos. Franco metió a Bastía por Lagos con el fin de buscar equilibrio. Gallardo incluyó a Viudez por Lucho González para ganar desequilibrio individual.

El local pegó mejor en el arranque del complemento. Presionó en la salida, River quedó mal parado, Barovero salió a medias y no cortó el centro que empujó Sperdutti para poner el 2-1.

Encima, en la jugada siguiente se iba a ir expulsado Nacho Fernández. Muy negro el panorama para los del Muñeco con más de media hora por jugar.

Pero lo peor iba a llegar de inmediato. En un par de minutos, River entregó el partido. Otra vez desarmado, Ruiz quedó a solas con Barovero y puso el 3-1. Al toque, el 1 pateó sobre el cuerpo del ex San Lorenzo, al que le rebotó la pelota para meterse en el arco. 1-4. Todo mal.

A esa altura, River no veía la hora de que llegara el final. El partido estaba roto y perdido.

No fue una caída más. Es la primera vez que River, con Gallardo, recibe cuatro goles. Y el torneo le quedó lejos. No sólo porque está a seis de Central, sino porque sigue retrocediendo en el juego.