Puntajes vs. San Pablo: Termómetro

En un partido típico de Copa Libertadores, River no encontró los caminos para desnivelar y ganarle a San Pablo. De hecho, el gol fue por una carambola. En ese contexto, Nicolás Domingo fue el termómetro de un equipo destemplado.



Marcelo Barovero (6): Mostró seguridad bajo los tres palos. Poco pudo hacer en el gol de San Pablo. Después estuvo siempre para dar respuesta y alejar el peligro.

Gabriel Mercado (5): Perdido en el ida y vuelta, sus aportes en ofensiva fueron dubitativos y sus salidas en retroceso pobres.
Emanuel Mammana (6): Dio seguridad. Ganó por arriba y por abajo ante un delantero complicado como Calleri.
Leandro Vega (6): Sobrio y sin atolondrarse. Entró a cumplir el rol de Alvarez Balanta (actualmente de Mammana) y lo hizo notablemente mejor que las últimas versiones del colombiano.
Leonel Vangioni (5): Centurión lo volvió loco en el primer tiempo. En el complemento, cuando bajó el ex Racing, pudo jugar un poco más. Sin embargo, se lo notó impreciso con la pelota al pie.

Leonardo Ponzio (6): Ante un equipo con pocas pretensiones de ataque, su presencia en la cancha sobró en el complemento. Por eso salió. Antes de eso, repartió con dudas pero quitó todo lo que anduvo cerca.
Nicolás Domingo (6,5): Como contra Boca, de los puntos más altos. Complementó bien el doble ‘5’ en el primer tiempo con mucho juego y marca. En el complemento, solo de toda soledad en el medio, no pasó sosobras. Eso sí, se comió un tremendo caño ante Ganso.

Nacho Fernández (5,5): Fue de los más participativos pero no siempre condujo la pelota a buen puerto. Gran aporte desde la pelota parada que no se pudo capitalizar en situaciones de alto riesgo para el arco rival.
Sebastián Driussi (5): Intermitente. Amenazó con ser el conductor en el primer tiempo, nunca lo llevó a cabo con decisión y en el complemento salió después de 20 minutos de intrascendencia.

Rodrigo Mora (5): En una defensa superpoblada, tuvo que jugar mucho de espaldas y ese no es el juego que más le gusta. Por eso, chocó más de lo que encaró y le cometieron más faltas de las veces que pateó al arco.
Lucas Alario (5): Otro que cayó en la trampa de una defensa cerrada y el juego brusco del San Pablo. No pudo acomodarse nunca para darle bien a la pelota y salió en un nombre por nombre que sorprendió.

Andrés D’Alessandro (5): Fue el regreso y, como tal, se lo mide con una vara distinta. Se hizo cargo de la conducción del equipo, bajó la pelota al piso e intentó jugar siempre. No todas las pelotas encontraron un compañero en posición de ataque neto y por eso no cambió la historia. Al menos, volvió.
Iván Alonso (5): Errático pero molesto. En un gran duelo charrúa ante Lugano, tuvo dos claras y las tiró por arriba. Poco más para el ‘9’.

Imagen: Nicolás Aboaf.