Un caos

La llegada de River a Rosario terminó en caos. Efectivos de la Policía local reprimieron con balas de goma la manifestación de los hinchas que habían ido a recibir al plantel. Hubo heridos y detenidos.

Era una fiesta. Pero terminó en caos. Una multitud de hinchas de River se congregó en la puerta del hotel Rostower, ubicado en la esquina de Mitre y Catamarca, de Rosario, para recibir al plantel a puro canto a la espera del duelo ante Rosario Central. El momento de mayo éxtasis fue cuando el micro se acercaba a paso de hombre al hotel. Ahí se encendieron las bengalas en un clima de algarabía.

Sin embargo, cuando los jugadores empezaron a bajar del micro y mientras ingresaban al hotel, muchos hinchas se agolparon contra la puerta para quedar cerca de ellos y uno de los vallados cedió. En ese momento, los efectivos que estaban en la puerta empezaron con los disparos de balas de goma. El caos empezaba.

La pelea siguió con botellazos y piedrazos de los hinchas provocando la rotura de los vidrios de la puerta. Los proyectiles alcanzaron a tres policías y al jefe de seguridad del plantel de River, que la ligó en el medio. También hubo hinchas heridos por los balazos de goma y detenidos. Y en el medio de todo, el médico de River, Pedro Hansing, tuvo que atender a una mujer que se desvaneció en la puerta del hotel.

Las miradas apuntaban a la desorganización del operativo de seguridad. “Siempre nos pasa lo mismo acá”, comentaron al pasar algunos integrantes de la delegación de River”. Lo cierto es que no había más de doce policías para organizar la movilización de los más de mil hinchas que se juntaron para recibir a River, que incluyó el corte del tránsito. “Hicimos mal los vallados”, reconocieron encargados de Seguridad. En síntesis: fue un caos.