El verano es mío

River le ganó la Copa Luis Nofal a Boca. Hace una semana en Mar del Plata, ahora en Mendoza, triunfó por un gol de penal.Esta vez, gracias a Rodrigo Mora marcó.


El verano es de River, señores. Dos 1-0. Uno en Mar del Plata y otro en Mendoza. Por los penales de Pisculichi en la feliz y de Mora en la tierra del buen vino.

En las copas, en esta era, festeja el Millonario. Aunque no tenga el valor de la Sudamericana y de la Libertadores, la Copa Luis Nofal, en los nerviosos e histéricos cruces de verano, aparecen como una buena señal pensando en lo que más importa: el torneo local y la Libertadores.

Ganó River, pero hay motivos para explicar el éxito en tierras cuyanas.

En el primer tiempo la pasó mal. Boca jugó mejor, sí, pero también existieron errores colectivos e individuales en defensa que casi se pagan caro.

De movida, los de Arruabarrena contaron con una chance muy clara. Chávez la bajó hacia el medio y Tevez, sin marca y desde la medialuna, le pegó horrible.

River tenía muchas grietas y los laterales quedaban pagando en la vuelta. Además no tenían auxilio en los volantes, ya que estos no sienten tanto el retroceso.

Dentro de esas manchas personales, Balanta se complicó un par de veces solo en la salida y esas acciones casi derivan en situaciones de gol para Boca.

Además, a los de Gallardo les costaba cambiar el ritmo y no la agarraban los que saben, Pisculichi, Lucho González y Nacho Fernández.

Igualmente, en el epílogo del primer tiempo encontró algunas respuestas. Por un lado se ató a un contragolpe letal, como ese que se inició en las manos de Barovero, siguió en un buen cambio de frente de Nacho Fernández y terminó en una linda volea de Mora que pasó cerca del palo.

Al toque tuvo la más clara, con un cabezazo al poste de Fernández tras una buena maniobra de Alario.

A diferencia de lo ocurrido en Mar del Plata, esta vez se pegaba menos y el choque era más abierto. El partido era mejor, aunque tampoco había que hacer demasiado para cambiar la historia.

En el entretiempo, Gallardo metió mano y River mejoró. No por las variantes en sí, sino porque empezó a jugar mejor Nacho Fernández. Ya sin Lucho y con Pisculichi errático, el ex Gimnasia contagió un poco al resto.

En cancha ya estaba Mayada (fue a la izquierda para equilibrar el medio) por un Lucho González tocado y Driussi de 9 por Alario, otro que salió por una leve molestia. Se sabe el peso específico del ex Colón en esta formación, pero no tenía sentido arriesgar en un Superclásico de verano a ocho días del debut en el torneo local.

Boca tuvo una ocasión con un tiro de Lodeiro que contuvo Barovero y a partir de ahí River fue más. La manejó mejor, creció en el campo contrario y ajustó las marcas. Le costó generar chances y le faltó profundidad. Apenas un fierrazo de Driussi desde un ángulo imposible que sacó Orion. La entrada de Pity Martínez tampoco le venía otorgando desequlibrio individual. Hasta que…

De un corner, la pelota derivó hacia la izquierda y Palacios se lo llevó puesto al ex Huracán. Penal. Fue Mora. Con decisión y lo pateó como se debe. Fuerte y al medio. Gol. 1-0 a los 80 minutos.

¿Que River debe mejorar mucho su nivel? Sí. Mientras disfruta de ser el dueño del verano.