Cambió a tiempo

River perdía y era una sombra ante San Lorenzo. Marcelo Gallardo movió el banco y lo dio vuelta. 3-2 en Mar del Plata. Destacada actuación de Sebastián Driussi, autor de dos goles. El otro lo hizo Rodrigo Mora.


Levantó a tiempo. Y eso que el verano se le está haciendo largo a River. Cada partido es una tortura para Gallardo, aún cuando el sábado sonrió por haberle ganado a Boca. Pero las sensaciones van y vienen. Su equipo tuvo vaivenes en la noche marplatense.

Un River muletto (sólo Mora jugó de los habituales titulares) dejó una imagen preocupante ante San Lorenzo en el primer tiempo, aunque levantó considerablemente en el segundo y justificó el éxito.

Anecdótico es el resultado final. Lo que verdaderamente importa es el rendimiento. Y si estos son los suplentes, prácticamente nadie hizo méritos para ganarse un puesto. Eso sí: cuando entraron dos titulares como Mercado y Nacho Fernández la historia fue otra.

Ya a los 3 minutos, por uno de los tantos desacoples defensivos que mostró en esos primeros 45, River perdía por el gol de Kalinski.

Asediado, en los primeros 10 no podía salir ni agarrar la pelota. Hasta que de una serie de rebotes Driussi, una buena noticia ante la falta de delanteros, definió excelente y de primera por encima de Torrico. 1-1.

Igualmente, Batalla tuvo que salir al rescate un par de veces, como cuando falló Mayada y le ganó un mano a mano a Villalba. O lo mismo cuando cabeceó Más. No pudo hacer nada, más allá de un desvío previo, en el 2-1 de Prósperi, quien se la llevó puesta.

San Lorenzo también dio alguna ventaja, pero Mora no supo capitalizar el yerro de Tapia y Torrico la mandó al corner. Es decir que River también, en parte, llegó por errores del rival que por mérito propio. Aunque el Ciclón estaba ofreciendo una mejor cara.

Costaba un Perú tener la pelota. River confundía vértigo con apuro y a Bertolo y Pity Martínez les pesaba el balón en los pies, ya una postal de los últimos tiempos. Dos jugadores que pidió Gallardo que aún no agarran sintonía fina.

En el segundo tiempo, el DT buscó reacomodarse atrás con Mercado y le agregó a Nacho Fernández al medio para darle mejor distribución de pelota. El lateral recién ingresado se puso la ropa de lanzador y Driussi, después de un muy buen control, la puso contra un rincón. 2-2.

Ya era otro River. Al rato, fue el ex Gimnasia quien desbordó por izquierda y puso el centro exacto para Mora, que la empujó de cabeza ante las narices de Torrico. 3-2.

El equipo había ganado en la presión y en salir disparado al gol. Así llegaron los tantos de Driussi y Mora. Hasta levantó Bertolo.

Además, San Lorenzo, que había complicado, se destiñó considerablemente. Y con un poco más de precisión en los metros finales, River hubiera ganado por más diferencia.

Se insiste: cambió a tiempo. Y se llevó una alegría en la última presentación en Mar del Plata. El sábado se viene Boca. Otra vez.