Abril: Momentos heroicos

El sprint final de marzo fue un empujón para que abril fuera el mes del despegue, con situaciones heroicas y momentos que quedarán para el recuerdo eterno del hincha.

Un día, River despertó. Nunca sabremos, aunque suponemos, si fue el hecho de verse tan complicado, si fue en ese gol de Teo contra Godoy Cruz o las ganas (huevos) que le pusieron para dar vuelta el 2 a 1 con Gimnasia de La Plata. Lo cierto es que abril fue un mes repleto de emociones y victorias históricas.

Hay una explicación. River sufrió sin su talismán, sin Marcelo Barovero, out durante casi todo marzo. En su regreso, todo cambió. Casi todo, en realidad. Porque lo que no cambió es que Carlos Sánchez siguió teniendo de hijo a San Lorenzo. Gol y victoria por 1 a 0 en el tercer duelo ante el Cuervo en el año.

Pero el foco estaba en la Copa Libertadores. Ahí estábamos realmente al horno. Sin victorias en cuatro partidos, con dos para terminar la fase de grupos y últimos en la zona. River se guardaba lo mejor. Rodrigo Mora, el héroe máximo de la consagración continental, frotó la lámpara por primera vez. Con los resabios del empuje contra Gimnasia, volvimos de un 2 a 0 en menos de 10 minutos. Empate con golazo y asistencia del uruguayo. Tigres nos dio una vida, se lamentará toda su vida. El resto es conocido, un equipo que no se entrega nunca.

Y, como si no bastara el empuje y el buen momento, volvimos a Argentina, le ganamos a Argentinos en la Paternal y nos subimos a lo más alto en el campeonato. ¡Por esas épocas, hasta Boyé metía goles!

Ibamos por la heroica y se dio. Otra vez, gracias a Tigres. Sí, por qué negarlo. Fuimos bastante desagradecidos, sabrán entender… Pobres mexicanos. Salíamos de ganarle a San José y que los aztecas vencieran a Juan Aurich en Chiclayo en un partido que fue digno de libro, y Gallardo se lució: “Ahora que venga el que sea”, dijo. Vino Boca, pobrecitos…

En el tramo final, una goleada ante Banfield y una caída dura, sin ideas, ante Huracán para quedarse con las manos vacías en la Supercopa Argentina. La cabeza, lógicamente, estaba en otra cosa. Ser campeón de la Copa Libertadores, un detalle…