Tocado por la varita

Lucas Alario otra vez se anotó en la historia grande. Como en la Libertadores, metió un gol que quedará en el recuerdo.

Y pensar que casi no lo compramos por una lesión. Y pensar que casi no va a Japón por su luxación en el hombro derecho.


La realidad, la única realidad, es que Lucas Alario, impensado hace apenas cuatro meses, es el mejor refuerzo de los últimos tiempos. Ahora, en Japón, metió otro gol para los libros grandes de la historia de River.

El ex Colón, donde hace poco peleaba el descenso, estaba en el lugar justo y en el momento indicado para poner el 1-0 y desatar la locura. Alario tiene eso. Hace goles que ganan partidos, por eso es la referencia de área indiscutible para Marcelo Gallardo.

Le pasó en Paraguay contra Guaraní (fue 1-1, pero ese gol aseguró el pasaje a la final) y contra Tigres con una palomita inolvidable.

Alario marca un gol cada 149 minutos. Lleva 8 en 15 partidos. Quiere ser el nuevo Alzamendi y meterse en la historia como los del ’86.

Imagen: Nicolás Aboaf.