“Si no rindo bien, mi viejo no quiere que viaje”

En diálogo con Pasión Monumental Radio, Nahuel Gallardo contó una anécdota que pinta de cuerpo entero la exigencia de su padre. El pibe tiene previsto ir a Japón. Pero…

Humilde, Nahuel Gallardo no quiere hablar de sus características como jugador. “No me gusta. Puedo jugar de lateral izquierdo y de central. Algún día lo verán”, cuenta, humilde, en Pasión Monumental Radio, por AM 990.

E insiste: “Para llegar a Primera no pienso en la relación con mi viejo. Soy chico, tengo 17 años. En Reserva no nos apresuran tanto, nos piden ir paso a paso, aprender mirando y escuchando a los demás. Sé que el apellido tiene un peso importante por lo que fue y es mi papá, pero trato de no darle importancia y quiero hacer mi camino. Mi sueño máximo es jugar en Primera”.

El joven no ve la hora de irse a Japón, pero a la vez debe cumplir con una obligación. Como se llevó tres materias, el viernes dará una para cumplir con el pedido del Muñeco grande.

“La verdad, estoy muy ansioso, como todos los hinchas de River. Quiero estar en la cancha viendo al equipo. La confianza es plena. Creo que el domingo a la tarde viajo con mis dos hermanos y mi mamá”, relata.

- ¿Creo?

– Terminé el secundario y me quedaron tres materias para rendir. Espero cumplir, sino el viejo no tiene muchas ganas de que viaje. Doy una el viernes y viajo.

- ¿Hablaste con él?

– No todavía. Leí que llegaron, que se entrenaron dos veces, que están en el hotel. El tema es cuando yo duermo, él está despierto y viceversa.

- ¿Extrañás ser alcanzapelotas en el Monumental?

– Es un poco extraño, la pasaba de 10 al lado de mi viejo. El organizador nos dijo que habíamos sido de los mejores porque River había ganado mucho, pero había darle espacio a a otros pibes.

- Además tu papá, más allá de tus ganas, respetó el lugar de los que venían.

– Sí, no jugamos con la cábala ni el apellido. Como debe ser, creo.

- ¿Qué preferís: River campeón del Mundial de Clubes o rendir todo en febrero?

– Ahora voy a rendir una. Le dije a mi viejo: “no pienso rendir todas ahora, quiero irme con vos a alentarte. Te prometo que, si Dios quiere, voy a aprobar todo. Bancame en esta, por favor”.