Ahora

Decía Marcelo Gallardo en varias entrevistas: “Tenemos muchas cosas por jugar y sólo escucho Japón, Japón, Japón”. Tenía razón.

Había que enfocarse y no hubo caso. Pero ya está. La ansiedad mató a River en este semestre. No tengo dudas que gran parte de los motivos de este mal semestre de River pasó por ahí. Era imposible desviar el foco. Ellos son profesionales y demás, pero son humanos. Y el Mundial de Clubes es el Mundial de Clubes. Y el Barcelona es el Barcelona.

Todo es ahora, entonces. Que Barovero esté metido; que a Mercado no se le salga la cadena; que Maidana siga siendo el de siempre; que el segundo central se afiance por fin; que Vangioni vuelva a ser; que Sánchez siga siendo el mejor de América en la despedida; que Kranevitter siga siendo de selección; que Ponzio esté como un Samurai en esas tierras; que Pisculichi le ponga tiza a ese taco; que Mora sea Alzamendi y que Alario siga fino. Eso más Lucho González, un arranque de Pity Martínez o Viudez y una aparición honorífica de Saviola serán suficientes para creer.

Es ahora. Ya. No hay más excusas. River está en Japón. Vale emocionarse. Vale enfocarse desde ahora en eso. Hay que hacerlo sí o sí. River contra todos. River ante todos. River. Que vuelve a ser. River. Simplemente River.