Ilusiones renovadas

Después de dos días de descanso, River volvió al trabajo y ya piensa en Huracán para la vuelta de la semifinal de la Copa Sudamericana. Sebastián Driussi se movió aparte.

Tras dos días de licencia, el plantel de Marcelo Gallardo volvió al trabajo. Lo hizo en Ezeiza, a puertas cerradas y sin mayores novedades, la mente está puesta en la revancha con Huracán del jueves 26.

El foco está puesto en levantar a la tropa en todo aspecto: futbolístico, físico y mental. A eso apuntará el Muñeco en estos 15 días que separan la revancha por un lugar en la final de la Copa Sudamericana.

El plan de recuperación consistirá de dos etapas. En la primera se buscará acondicionar a un grupo que hasta dentro de siete días no practicará con todos sus hombres por las ausencias de Matías Kranevitter, Carlos Sánchez y Camilo Mayada, afectados a las selecciones argentina y uruguaya por la doble fecha de Eliminatorias.

Hoy el que se movió aparte fue Sebastián Driussi, por una molestia muscular.

Luego cambiará la rutina, ya que todos se moverán a Cardales, donde además se concentrarán. Ahí será clave la intervención del PF, Pablo Dolce, quien diseñará ensayos de doble y triple turno para llegar de la mejor forma al Mundial de Clubes.

Obviamente, la pelota será atracción para Gallardo, quien desea que sus hombres reconquisten el nivel que los llevó a ganar varios torneos internacionales.