Despertar

La editorial de Hernán Castillo analizando el irregular presente de River de cara al Mundial de Clubes.

Pasan las llaves y River sigue. Y uno es más resultadistas que otra cosa. Eso me pasa a mi. Pero igual tengo que caer en que no me gustan las formas. Hoy River está jugando decididamente mal. Flojo en defensa, liviano en el medio campo y directamente inofensivo en la delantera. Preocupaciones varias para lo que viene. Eso está claro.

La sensación de que los jugadores se aflojaron después de haber ganado todo la comparto hasta cierto punto. ¿Acaso el Barcelona no gana todo todos los años? Pero supongamos que dejamos pasar eso porque Barcelona, Bayern Munich o Real Madrid hay muy pocos, y entonces hay que aceptarlo. El tema es que en algún momento hay que reaccionar. Y este River no reacciona. Y a mi, que soy de los que piensa que este equipo ya definitivamente está más cómodo en este tipo de torneos que en los largos porque necesita motivación inmediata, ya me preocupa porque también se empezó a fallar en los mano a mano. Contra Chapecoense alcanzó, pero apenas. Y es un rival de escaso poder.

Creo que River debe reaccionar ya y no sé cómo lo hará. Vangioni en este equipo es absolutamente imprescindible porque acá falta la parte izquierda entera de la defensa por la suma de la salida de Funes Mori. Y lo de Alario es fundamental por la falta de gol. El tema es que no se sabe cuánto tiempo puede jugar por el tema de su hombro. En suma, las mejoras vendrían de un lateral izquierdo y de un delantero al que tenemos que prenderle velas para que no se lesione…

¿Hay lugar para incorporar a alguien de cara al Mundial de Clubes? Sí. La lista se da el 2 de noviembre. Falta poco y casi nada. Pero quizás es tiempo de romper el chanchito, abrir la billetera o hacer lo que sea para traer un central y un delantero. Se perdió a Demichelis por una tontería. Quizás se está a tiempo. Y un 9 goleador como Marcos Rubén o Scocco a cualquier precio? Y Quizás sí. Porque gastar 3 millones de dólares en caso o 4 en el Pity Martínez ya me suena a despropósito al menos por lo visto hasta ahora.

¿Tengo fe? Igual tengo fe, claro. Cómo no tenerla. Gallardo ha demostrado salir de este tipo de situaciones varias veces. La diferencia ahora es que da la sensación de que tiene poco material para cambiar figuitas y mover el tablero.