¿Qué te pasa?

Eder Alvarez Balanta perdió la marca en dos goles y fue reemplazado. Su bajón futbolístico es pronunciado. ¿Hasta cuándo lo banca Gallardo?

¿Qué te pasa, Eder?

Sí, vos, el mismo que una tarde de abril de 2013 entró en la cancha de Racing, la rompió, se hizo titular con Ramón Díaz y fue valuarte en el título local conquistado con el Pelado.

Sí, vos, el mismo que fue al Mundial de Brasil con Colombia.

Sí, vos, el mismo que para Passarella valía 20 millones de dólares.

Sí, vos, el mismo que perdió el puesto con Funes Mori y regresó a la titularidad tras la salida del mellizo con la esperanza de ser aquel hombre confiable.

Ya no es aquel. Perdió el nivel. Está falto de confianza. No anticipa como antes. No genera superioridad numérica en la salida. Es endeble en la marca. Así le pasó en Brasil, perdiendo a su hombre en dos jugadas que derivaron en un par de goles de Chapecoense.

En el primero no es toda responsabilidad suya. Lo desbordan a Mercado y Casco, que está de frente a la jugada, no cierra. Balanta mira la pelota y queda pagando. Y encima tiene la mala suerte que el frentazo de Bruno Rangel le pega en la cabeza.

En el segundo ahí sí es 100% suyo. Otra vez se queda mirando el balón y lo madrugan en el anticipo.

Balanta, amonestado, quedó tocado y promediando el entretiempo tuvo que salir, reemplazado por Mammana. Hasta se pegó la cabeza contra el banco cuando Gallardo lo palmeó. Su cara de fastidio, mezclada con un dejo de tristeza, era elocuente.

¿Hasta cuándo lo banca Gallardo, quien en los últimos días ponderó las cualidades (que las tiene) del colombiano? “No pidió el cambio, Ponzio me dijo que sintió una molestia”, contó el DT.