Perdió, sufrió, pasó con justicia

River cayó 1-0 con Liga de Quito, pero hizo valer el 2-0 logrado en el Monumental. Padeció un rato el partido por los efectos de la altura. Roldán le cobró un penal en contra por una falta inexistente, pero Alvez lo erró. El campeón de la Copa Sudamericana se medirá en cuartos con Libertad o Chapecoense.

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Pasó momentos de zozobra, pero no mereció perder. Durante un buen rato hizo figura al arquero Domínguez. Le cobraron un penal en contra que no fue, pero como el fútbol a veces es justo Alvez lo tiró afuera. River cayó en la altura, donde los 2.850 metros de Quito le pasaron factura. Hizo valer el 2-0 logrado hace una semana en el Monumental y está en cuartos. Ahí va el campeón.

River arrancó decidido a “matar” la serie. Presionando, al minuto ya generó una chance clara con un tiro de Pisculichi desde afuera del área, una de las vías predilectas para meter ese gol que allanara el camino.

Porque la idea era tener a rienda corta a Liga de Quito. Los de Gallardo querían un gol rápido y no aguantar atrás cerca de Barovero. De antemano sabían que en los segundos tiempos un equipo acostumbrado a la altura puede sacar diferencia sobre todo por el aguante físico.

Con el correr de los minutos, aparecieron algunos desacoples defensivos, sobre todo en la zona derecha que cubría Mercado. A esto se le sumaban algunas desatenciones de Maidana y Balanta, aunque el 2 maquilló los errores con cruces importantes y a la larga sería el más destacado del equipo.

Entre los 20 y los 30 minutos Liga emparejó las acciones. Igualmente, sus aproximaciones no terminaban siempre bien, ya que el apuro era más fuerte. La mejor de los locales la generó Cevallos, cuya chilena fue a parar a los puños de un Barovero despierto y atento.

River volvió a mandar y los ecuatorianos cortaban mucho con faltas. Bertolo, luego amonestado por protestar, recibió cinco infracciones en media hora y cargó de amarillas (3) a sus rivales.

Mercado pateó desde afuera y tras un rebote el arquero Domínguez reaccionó de gran manera para evitar el 1-0. Cangá también le dio desde lejos y su fierrazo rozó el travesaño. Mora ganó de cabeza tras un corner. Alario exigió desde afuera. Se repartían las situaciones, pero River era un poco más.

En el complemento debía jugar con la desesperación local y evitar que los 2850 metros de Quito le pasaran factura.

A los 13 segundos dio un aviso. Mora la bancó tras un bochazo de Balanta y Alario le pegó desde lejos. Otra vez Domínguez respondió de gran forma. Como a los 4, cuando el uruguayo metió una media vuelta que hizo revolcar al arquero, a esa altura ya la figura del encuentro. Pero todavía quedaba mucho por jugarse.

Matamoros tiró un centro y casi la mete ante la quietud de Barovero, aunque el balón dio en el palo. Fue el pre anuncio de una mala noticia. Porque Mina entró y en la primera que tocó, de cabeza, la puso contra un rincón. La jugada nació de un lateral y una endeble respuesta defensiva, con un Sánchez que quedó sobrado en la maniobra.

River, de pronto, estaba apretado. Gallardo buscó refrescar el medio con Mayada por Pisculichi, corriendo a Sánchez hacia adentro para auxiliar a Kranevitter y tapar las bandas con Camilo y Bertolo.

El panorama era desesperante y encima Roldán inventó un penal. Alvez entró el área y se tiró. Sin embargo, el juez colombiano vio una inexistente falta de Kranevitter. Alvez lo tiró afuera. Justicia.

River ya no podía imponer condiciones. Las piernas ya estaban pesadas y había que aguantar la parada y meter una contra letal. Por eso Gallardo apostó por el Pity Martínez en la última media hora. Y el ex Huracán estuvo cerca de poner el empate, pero su derechazo se fue apenas alto. Fue la primera llegada tras 25 minutos de sofocones. Un alivio.

Quedaba un rato y había que proteger la pelota. Entró Viudez por un Mora extenuado, que bancó tan bien la pelota como decidió mal algunas entregas.

En los últimos 10, los palos fueron protagonistas. Allí chocó un tiro libre de Cachete Morales y también un fierrazo de zurda de Sánchez. Ambos arqueros no tenían nada que hacer.

En el final lo aguantó bien y celebró. River estuvo a la altura. Ya está en cuartos. Espera por Libertad o Chapecoense. Ahí va el campeón.

Imagen: Olé