La conflictiva salida de Boyé

Fue primicia de Pasión Monumental radio. Se va a Newell’s, pero el año que viene jugará en la Roma. Su representante es un ex dirigente de la era Passarella y se lo quiere llevar libre. A River no le entraría un peso. 

Lucas Boyé debutó de la mano de Marcelo Gallardo. Jugó 37 partidos y metió dos goles. Nunca terminó de explotar todas sus condiciones, pero se reconocen sus aptitudes técnicas. Ahora mudará su fútbol a Rosario. Aunque la salida se da en un marco de conflicto.

El pibe de San Gregorio se irá a préstamo a Newell´s. Firmará un contrato por una temporada. Hasta ahí, todo normal. Pero…

El vínculo de Boyé con River vence el 30 de junio de 2016 y los dirigentes pretenden que firme la renovación, algo que aún no ocurrió. Obviamente, temen que el futbolista quede libre una vez que finalice su paso por la Lepra.

Hasta eso podría ser normal, pero en el medio hay un capítulo lleno de desprolijidades.

El representante del delantero es Luis Roldán (en la foto con el gobernador de Salta, Juan Manuel Urtubey, y el ex presidente de River), dirigente en la era de Daniel Passarella. De acuerdo al último balance, el 80 por ciento del pase de Boyé es de River y el 20 restante del jugador, aunque las malas lenguas dicen que es del ex presidente del departamento de prensa y difusión. Vale preguntarse quién y cómo lo ubicó como apoderado de un jugador cuando era directivo, condición que es ad honorem en cada institución.

roldanRoldán no sólo quiere que Boyé se vaya a Newell’s, no firme con River, si no que también tiene todo acordado con la Roma para que se sume el año próximo. Y ahí es cuando la CD actual pone en el grito en el cielo y busca que los italianos reconozcan económicamente a River o, eventualmente, sean socios en una futura transferencia.

El passarellismo sigue haciendo mucho mal por Núñez.