¿Chau torneo?

River ganaba y superaba a Huracán, pero cometió un error en la salida y el Globo llegó al 1-1. A 11 de la punta, al equipo le cuesta volver a ser tras la obtención de la Libertadores.

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Luego de ganar la Libertadores y la Suruga Bank, River no ganó más. Perdió contra San Martín de San Juan y Estudiantes. Ahora cosechó un empate frente a Huracán que lo aleja de la expectativa por el torneo. ¿Se despidió rápido de la pelea grande?

River precisaba un impulso. La recuperación tras dos caídas. Era necesario. El campeón de América está aún lejos de la punta, a once unidades de Boca, pero tiene un partido pendiente con Defensa y Justicia y en 14 días es el Superclásico en el Monumental. Los de arriba son… pero el panorama está complicado. Muy.

Para arrimarse a los puestos de vanguardia, River tenía que vencer a Huracán. Y no supo resolver un camino que tenía allanado. Es cierto que abrió la historia con un gol en el que Carlos Sánchez estaba levemente adelantado, pero luego cometió errores y perdió la chispa mostrada de a ratos en el primer tiempo.

Arrancó liviano, aunque con el correr de los minutos se fue soltando y se vieron momentos de gran fútbol. Con Lucho González como conector y Viudez y el Pity Martínez para cambiarle el ritmo al ataque.

En la primera jugada asociada, Lucho profundizó con un pase para la entrada de Sánchez, quien la punteó para el Pity Martínez. Este alcanzó a cabecear y poner el 1-0 con suspenso porque la pelota entró pidiendo permiso y, lo dicho, con el uruguayo en offside.

Huracán salió a jugarlo de igual con Toranzo, Montenegro y Espinoza, pero se encontró con un equipo que prácticamente no le dejó manejar el balón, lo apretó y lo sometió con mucha movilidad y pases de primera.

River había recuperado la chispa perdida. La vehemencia. De a ratos era un monólogo. Marcos Díaz evitó el 2-0 y el travesaño le dijo no a Vangioni. Estaba para golear, pero…

Un error garrafal de Ponzio en la salida provocó que Montenegro se encontrara con la pelota de frente al arco y, rebote mediante en Balanta, estampar el 1-1. Increíble, pero así es el fútbol.

River debía reforzar los conceptos rápidamente, aunque había sentido el impacto de un empate que no estaba en los planes de nadie. Le había dado vida a un rival que estaba corriendo detrás de la pelota.

Se notó en el arranque del segundo tiempo ese golpe, porque al equipo le costó generar las mismas usinas que en los primeros 45 minutos. Recién a los 19 pudo rematar al arco: el tiro libre de Mora le quemó las manos a Díaz.

Tenía la pelota, aunque necesitaba más lucidez y fluidez. Además Huracán estaba bien plantado atrás. Por eso Gallardo modificó el sistema: Saviola (entró por Lucho González) y Mora arriba, Viudez de enganche, Sánchez y el Pity por afuera.

River merodeó el área de Huracán. También se expuso y Barovero le impidió el 1-2 a Abila. No había buenas sensaciones y encima, insólito, se dispararon los grifos del Monumental. Ni el tiro del final salió. Viudez, incómodo pero desde una buena posición, la mandó arriba. Y fue 1-1.

¿Podrá el campeón de América recuperar el nivel y que este se traduzca en resultados?

Imagen: Nicolás Aboaf