Tatuada en la piel y en el corazón

Cavenaghi cumplió su promesa: se tatuó la Copa Libertadores en una pierna.

Ya es un ritual en Fernando Cavenaghi grabarse a fuego la piel con algo que tenga que ver con River.

Durante el ascenso, a la altura de la cintura, se pudo leer “en las malas mucho más”.

Cuando volvió durante la actual gestión apareció el Monumental en el brazo izquierdo.

Y ahora, con su sueño máximo cumplido, fue por más: se tatuó su imagen besando y levantando la Copa Libertadores en el gemelo derecho.

Cavenaghi, bien de River.