“Esto recién empieza”

Será difícil esquivar su nombre a la hora de mencionar los motivos de este River arrasador. Marcelo Gallardo, en menos de 70 partidos, levantó todas las copas internacionales que tuvo por delante y, en medio de la vorágine, reconoció: “No nos detenemos a pensar pero cuando lo hagamos nos daremos cuenta que esto es enorme”.

Apeló siempre al bajo perfil. Así se fue de River en su época de jugador, así volvió cuando Ramón Díaz, el más ganador de la historia del club, se iba con la vara en el punto más alto de la década. Y, sin embargo, Gallardo la elevó en más de una oportunidad.

“Con la dinámica de la competencia no se pone a pensar. Fue un año muy intenso, hubo muchas cosas, no nos podíamos detener, tratábamos de ser competitivos en cada competencia que jugábamos y nos fue haciendo fuerte. Torneo a torneo, partido a partido. Esto es algo histórico, cuando nos pongamos a pensar un poco va a ser intenso, muy fuerte”, destacó el entrenador que en 14 meses levantó la Copa Sudamericana, la Recopa Sudamericana y la Copa Libertadores.

“Este grupo tiene valores impresionantes y esta dirigencia ha demostrado mucha gestión para acompañar las decisiones y marcar un rumbo, al Enzo que estuvo siempre conmigo, a todo mi equipo de trabajo que hace un enorme trabajo. Soy la cabeza de un grupo muy profesional de personas”, expresó alejándose del centro de la escena. Pero, cuando tuvo que entrar, dijo: “Para mi es un privilegio estar acá y lograr las cosas que estamos logrando. ¿Qué más quiere uno que trabajar en el lugar que quiere trabajar?”.

En referencia a la salida de Cavenaghi del club, remarcó: “Yo no le estaba haciendo tributo a Fernando. En estos últimos meses que no tenía la cantidad de minutos en la Copa Libertadores. Le dije que no bajara los brazos, que esperara la oportunidad. En un momento quiso tirar la toalla, le pedimos que no lo haga y en un partido tan significativo, tuvo su recompensa”.

Y cerró: “Los jugadores hicieron un gran esfuerzo, se jugó como se juegan las finales. Se ganó con autoridad y merecidamente. Después de tantas cosas que pasaron, nos tuvimos que rearmar continuamente. La gente estaba feliz y contenta, después de 19 años es un motivo de festejo absoluto”.

Imagen: Nicolás Aboaf.