La Copa

Análisis de Hernán Castillo en la víspera de la semifinal de la Libertadores, la obsesión del pueblo riverplatense. 

Es una obsesión. Desde Siempre. Y la tenemos ahí. Cerquita. El plural, el “la tenemos”, es porque uno se siente parte. Tanto habla. Tanto trata. Hace fuerza desde la tribuna o el lugar que le toque ocupar, que claro que se siente parte. Y hoy empieza el camino final. Quedan 4 partidos. Hay que ir paso a paso. River quiere la Copa. Como siempre. Pero ahora está al alcance de la mano.

River enfrenta a Guaraní. Y ahí habrá más de 65.000 personas haciendo afuera todo lo que se pueda hacer. Adentro habrá un plantel con ganas. Un equipo que va por todo. Siempre. Que se identificó primero con Ramón Díaz y después con Marcelo Gallardo. Que de la mano del Muñeco ya ganó un título internacional con todo lo que a River le cuesta. Ese es su principal hándicap. Ya sabe. Ya tiene con qué.

Lo digo antes. Es evidente que a Gallardo no le gusta Fernando Cavenaghi, por eso creo que a este plantel le falta otro 9. Se intentó pero no se pudo. Y desde mi punto de vista se quedó corto. Lo bueno? Ya nos pasó esto de aparentemente quedar cortos… Y se salió airoso. Gallardo siempre tiene una carta más. Y confiamos en eso. Ojala se solucione el tema Teo para que Viudez pueda jugar y ya con eso el DT confía en que todo se acomoda pese al egoismo del colombiano.

Semifinal. Copa Libertadores. Guaraní como rival. River es River. Volvió a ser. La vida se reacomodó otra vez. Ahí vamos. Con todo para ganar.