Puntajes vs. Olimpo: Kraneovitter

En un encuentro trabado y con pocos espacios, Matías Kranevitter fue el mejor de River por su rol de doble agente: Repartió con criterio, generó juego y aportó desde la marca.
Marcelo Barovero (6): Poco para hacer en el gol. Tuvo a los palos como aliado, lo salvaron en dos oportunidades.

Camilo Mayada (5): Va, va y va pero suele errar en la resolución y deja espacios en su sector. Hoy estuvo impreciso y débil en la marca.
Jonatan Maidana (6): Sacó mucho por arriba pero queda en la foto del gol de Olimpo por no llegar a cortar.
Ramiro Funes Mori (5): Defensa alta, entrega precisa para la salida por abajo pero también quedó en la imagen del gol del local.
Leonel Vangioni (5): Bien en el ida y vuelta, ganó y prosperó en ataque pero fue quien perdió la pelota que derivó en el centro de Encina y el tanto de Mansilla.

Leonardo Ponzio (6): Mientras estuvo en cancha, cortó todo lo que pasó cerca suyo y batalló con un mediocampo combativo. Así y todo, no dejó relegado el juego y tocó con precisión.
Matías Kranevitter (6,5): Determinación en la entrega cuando estuvo con compañía, todoterreno cuando se quedó solo. Allí, como único volante central, tocó y raspó como si fuesen dos.
Ariel Rojas (5): Bien desde la marca, flojo en la entrega. Se fue reemplazado en pos de aumentar el peso ofensivo. ¿Habrá sido su último partido en River?

Leonardo Pisculichi (5): Momentos de lucidez con largos períodos de desaparición. La defensa rival hizo lo posible para que esté lejos de la pelota, su más fiel compañera. Y cuando la tuvo cerca, lo cortaron lejos.

Gonzalo Martínez (5): En el primer tiempo, como delantero, sufrió por la marca y el poco volumen de juego. En el complemento, de izquierda al centro, mejoró con el correr de los minutos y marcó el gol que significó el empate.
Fernando Cavenaghi (5): Con poco peso ofensivo, jugó más como pivote que de cara al arco. En el primer tiempo estuvo sólo, en el complemento forzó hasta que debió salir para cambiar el aire arriba.
Lucas Boyé (4): Sin ideas de frente al arco, no pesó en el área rival y se lo vio intermitente en el juego de equipo.