Pity salvador

El hombre por el que se pagaron 40 millones de pesos no estaba jugando, pero apareció en el final y metió un golazo.

De a poco, Gonzalo Martínez empieza a justificar porqué Gallardo insistió con su llegada. Es cierto que aún no colmó las expectativas y que quizás le esté costando la adaptación al mundo River. Pero en Bahía Blanca se destacó con apenas una jugada.

El Pity no estaba en su mejor noche. Arrancó por la derecha y no gravitó. Se corrió a la izquierda en el segundo tiempo y tampoco pudo imponer su cambio de ritmo. Lo diferente iba a estar en su zurda.

Tras un corner, recibió un rechazo y de primera la puso contra un rincón para desatar el festejo con todo el banco de suplentes. “Kranevitter me dijo que me quede en el rebote”, contó el ex Huracán, quien marcó por segunda vez con la banda roja (el otro fue con Arsenal).

Imagen: Olé