Se dio la lógica y River no detiene su marcha

Semifinalista de la Libertadores y potencial puntero del torneo, el equipo de Gallardo le ganó 2-0 a Liniers de Bahía Blanca y se metió en los 16avos de final, donde enfrentará a Rosario Central. ¿Los goles? Funes Mori y Kaprof.

“Vamos a rompernos el c…”

Así se escuchó en la manga antes de entrar al campo de juego de Formosa por primera vez en la historia. El equipo de Gallardo lo disputó con seriedad. Así salió a jugarle River a un equipo del torneo Federal B. Sin subestimar a Liniers de Bahía Blanca. Y así lo hizo. Mostró la supremacía sin dejar dudas. Dominó siempre y no canchereó nunca.

No hubo equivalencias de principio a fin. El ritmo y la jerarquía fue abismal. Aunque a veces estos partidos son traicioneros. Puede ocurrir que el grande se relaje y el chico se “juegue la vida” para salir en la tapa del diario. Esta vez eso no pasó.

Porque River, se insiste, se lo tomó en serio. El entusiasmo bahiense duró poco. Cedió la pelota y River, que la tenía más, no podía lograr precisión en los últimos 30 metros, le costaba hilar pases entre líneas.

Por el balón detenido iba a encontrar una llave. Ya habían pasado cerca un tiro libre de Pisculichi y un fierrazo desde afuera de Rojas, pero a través de una vieja fórmula encontraría la ventaja.

En Formosa volvió “San Pegada”, fue un gol versión 2014. Piscu la puso en el área y Funes Mori se lanzó de palomita para ponerla contra un rincón.

Con la ventaja, River pudo aumentar la distancia en el marcador. Otro tiro libre de Pisculichi fue atajado por Partal, al mellizo le sacaron el segundo en la línea, Boyé la punteó y el arquero respondió, Vangioni le sacudió desde lejos y besó el palo. Estaba para golear.

Y el segundo grito llegó por Kaprof, quien aprovechó un rebote y la metió desde la medialuna. 2-0. Historia liquidada.

En los segundos 45 minutos no cambió la tónica. Gallardo aprovechó para darle más minutos a Aimar y en la primera que tocó casi mete el tercero.

Estaba tan segura la victoria que el DT también se dio el “lujo” de hacer debutar al pibe Franco López y de incluir a Martín Aguirre, quien no jugaba oficialmente desde finales de 2013.

Igual, River quería más. Boyé estaba peleado con el gol y encima se encontraba con un par de buenas intervenciones de Partal. Hasta hubo lugar para una gran atajada de Chiarini en la única vez que lo llamaron en toda la noche. El pasaje a 16vos de final ya estaba sentenciado.

Con seriedad, los de Gallardo se despojaron de un rival amateur. Ahora toca Rosario Central, casualmente el que lo dejó afuera en las semifinales de la edición 2014. River, entonces, irá por la revancha. Está claro que no quiere detener su marcha ganadora.

Imagen: Prensa River