Sigue de fiesta

River, sin jugar bien, le ganó 2-0 a Rosario Central y le cortó el invicto. Los goles fueron marcados por Teófilo Gutiérrez y Mayada. Volvió Aimar.

No fue la mejor versión. Posiblemente no haya merecido ganar. Le alcanzó con una asistencia de Pisculichi, una gran definición de Teo y el enorme Barovero. Suficiente para cerrar una gran semana. Pero River no jugó bien. Igual, le alcanza para estar a tres puntos de la punta con un partido menos (ante Tigre).

River traía el envión copero tras dejar afuera a Cruzeiro y meterse en la semifinal de la Libertadores. Para eso, Gallardo armó un plan diferente: Mayada de 4, Ponzio y Kranevitter juntos, Rojas a la izquierda y Pisculichi suelto, con Cavenaghi y Gutiérrez.

La idea era que pasaran los laterales constantemente, pero Central se plantó y decidió atacar en el Monumental. La modorra millonaria se sacudió a los 13 minutos. Una notable asistencia de Pisculichi encontró a Teo, quien definió excelente por encima de Caranta.

Igualmente, River sufría. Cada vez que el Canalla se decidía a ir por la zona de Mayada hacía mucho daño. El uruguayo era desbordado por Aguirre, Cervi y Delgado. Además no tenía auxilio, porque a Ponzio le costaba tirarse al costado.

De pronto, se armó un partidazo, con llegadas de los dos lados. Vangioni evitó el empate con una de sus típicas barridas y Barovero voló para ahogarle el grito a Domínguez.

River también tenía las suyas. Rojas definió de derecha, pero Caranta impidió el 2-0. En el rebote, Pisculichi la quiso poner en el ángulo, pero la pelota pasó muy cerca.

Por llegadas, era parejo el trámite, pero Central se mostraba más lucido. En el medio, Pitana no vio un claro penal de Funes Mori a Ruben.

En síntesis, River ganaba por la jerarquía individual de dos de sus hombres más lucidos. Central merecía el empate.

El complemento arrancó con la misma tónica. Central yendo en busca del empate, pero la más clara la tuvo River. Le quedó a Teo, pero se quedó sin espacios para tocarla a un costado y Caranta achicó bien.

La historia ya era ordinaria. River no tenía contención, le costaba una enormidad sostener el balón. Central iba e iba con el objetivo de mantener el invicto. Y de a poco comenzaba a sentirse el desgaste del Minerao.

Gallardo buscó refrescar con Boyé y Solari, Coudet sacó a un 5(Musto) y puso a Niell, otro punta. El Muñeco contragolpeó metiendo a Aimar. Su equipo necesitaba un desahogo, pero River estaba apretado. Barovero, entonces, debía ponerse la pilcha de héroe con dos voladas excepcionales. Por él, Central no lograba el empate que merecía.

Pero el fútbol tiene esas cosas… Cuando estás de liga sale todo bien. Solari tiro un muy buen centro, Boyé reventó el palo con un cabezazo y Mayada se la llevó puesto para poner el 2-0.

Y el Monumental fue una fiesta.

Imagen: Nicolás Aboaf